Las ventas de autos cayeron en los cuatro mercados automotrices más grandes de Europa el mes pasado, lo que indica que la demanda ha recaído en medio de otra ola de casos de coronavirus en la región.
Las matriculaciones de automóviles nuevos en Alemania cayeron 3.6% en octubre respecto al año anterior, dijo ayer la Autoridad Federal de Transporte Motorizado del país.
Las ventas se desplomaron en más de una quinta parte en España, 10% en Francia y 0.2% en Italia, lo que sugiere que la industria no podrá mantener el crecimiento sorpresa visto en septiembre.
Las cifras son un inquietante presagio potencial de lo que se avecina para la industria automovilística europea y la economía en general. Gran parte de los registros de vehículos del mes se compilaron antes de que los Gobiernos de varios países restablecieran restricciones más estrictas sobre la vida pública con la esperanza de contener el resurgimiento de la Covid-19.
En el Reino Unido, el primer ministro, Boris Johnson, ordenó un cierre parcial de cuatro semanas, y las tiendas no esenciales, incluidos los concesionarios de automóviles, cerrarán a partir de hoy. Francia emitió restricciones similares la semana pasada.
Si bien los concesionarios permanecen abiertos en Alemania, el Gobierno de la canciller Angela Merkel ha impuesto un cierre parcial e insta a los ciudadanos a permanecer en casa en la medida de lo posible. Austria, Grecia y Portugal también han ampliado los límites para noviembre, mientras que Italia está restringiendo los horarios de apertura de las empresas.
