La agencia de calificación de riesgo Moody’s Local considera que la pandemia de la enfermedad Covid-19 y las medidas que se están tomando para aliviar la carga de los clientes bancarios tendrán un efecto en los resultados del sistema financiero de este año y por lo tanto cambió de estable a negativa la perspectiva del sector para este año.
El entorno operativo en el que se desempeñan los bancos se verá deteriorado. La esperada recesión de la economía provocada por la pandemia se traducirá en una menor demanda de créditos y por lo tanto incidirá en el crecimiento del sistema.
La agencia considera que se producirá un deterioro en la calidad de la cartera, reflejado en un aumento de los ratios de mora. Aunque debido a las medidas adoptadas por el regulador a corto plazo no se identificará el ajuste en las cifras del sistema bancario, “una vez pase el plazo establecido se espera un aumento importante en los créditos refinanciados”.
De igual forma, se espera una caída en la rentabilidad del sistema por el menor volumen de colocación de préstamos provocado por la recesión, la presión sobre las tasas de interés de los préstamos y un aumento en las reservas.
Aimeé Sentmat de Grimaldo, presidenta de la junta directiva de la Asociación Bancaria de Panamá, dijo que las carteras se van a ver impactadas con mayores índices de mora. “Los bancos tenemos que adelantarnos con refinanciamientos y reestructuraciones porque todos hemos visto una nueva realidad”, apuntó.
La Asociación Bancaria valoró los datos de las personas y empresas que se han acogido a la moratoria voluntaria que los bancos han puesto a disposición de sus clientes.
Hasta el 20 de abril, la banca ha flexibilizado 556,404 créditos, de los que 543,928 corresponden a préstamos de consumo y 12,476 a préstamos corporativos.
Sentmat de Grimaldo dijo que la banca ha sido solidaria, pero también destacó que es necesario que los recursos del alivio sean utilizados por las personas que realmente lo necesitan.
