Falta un mes para que el Reino Unido abandone la Unión Europea y Theresa May enfrenta una tarea aparentemente imposible en su intento de lograr que el Parlamento apruebe su acuerdo para el brexit.
¿Podrá la primera ministra de alguna forma lograr lo improbable y concretar el brexit a tiempo?
Las negociaciones siguen en marcha en Bruselas. El fiscal general del Reino Unido, Geoffrey Cox, busca una forma de sortear el problema de la polémica salvaguarda irlandesa. El portavoz de May dijo el jueves que todavía había que hacer un trabajo “importante”.
Pero ella prometió realizar otra votación en el Parlamento para el 12 de marzo, por lo cual la pregunta es si se acercó a obtener el apoyo que necesita.
El gran cambio en febrero fue la concesión de May de realizar una votación sobre aplazar el brexit el 29 de marzo si no hay acuerdo.
Como es muy probable que eso se apruebe, la amenaza para los que se oponen al acuerdo de May por no ser un brexit lo suficientemente duro es que al resistirse se queden sin brexit.
Esa presión la redobla el opositor Partido Laborista, que recientemente comenzó a apoyar un segundo referéndum.
El desafío
La primera vez, May salió derrotada por 432 votos a 202. Para ganar, necesita el apoyo de 320 parlamentarios, 2 de los cuales no están incluidos en los recuentos porque contarán los votos. Entonces, le faltan 116. ¿Dónde los encontraría?
La clave es el Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte.
