El Canal de Panamá cerró el año fiscal 2020 con ingresos cercanos a los $3,426.1 millones presupuestados, pero la entidad tuvo que enfrentar mayores gastos por la pandemia de la Covid-19.
La pandemia impactó al Canal especialmente en el tercer trimestre siendo junio el mes del año de menor negocio. “Afortunadamente en los primeros seis meses (de octubre de 2019 a marzo de 2020) hubo una gran cantidad de movimiento”, dijo ayer el administrador Ricaurte Vásquez, en entrevista con algunos medios.

El impacto en los ingresos por peajes se calcula en $200 millones, pero eso fue compensado por los $137 millones de ingresos adicionales y no presupuestados del cobro de la tasa de agua dulce, informó Vásquez.
La pandemia fue declarada en marzo, cuando habían transcurrido los seis primeros meses del año fiscal del Canal, lo que obligó a la administración a redistribuir su fuerza laboral, además de tomar medidas para protegerla y garantizar las operaciones de la ruta. Fue necesario adecuar instalaciones y comprar equipos, insumos y tratamiento para el personal que se estiman en un gasto de $30 millones que no estaban presupuestados.
“En temas de la Covid-19, nosotros hemos reunido políticas de salud y seguridad sanitaria por el riesgo que existe entre el personal al abordar los buques”, indicó el administrador.
Las medidas adoptadas han ayudado a reducir la cantidad de colaboradores afectados. Sin embargo, el número de contagios al final del año fiscal fue de 500 colaboradores y nueve fallecimientos.
Vásquez explicó que la administración está terminando de registrar todos los gastos para tener las cifras finales, pero en los aportes al Estado por excedente, se prevé que se cumplirá, aunque es posible que haya una disminución en el cargo que le corresponde por tonelaje. Los aportes al Tesoro Nacional presupuestados ascienden a $1,824 millones.
Una vez cubiertos los costos de funcionamiento, inversión, modernización y ampliación del Canal, así como las reservas necesarias, la ACP remite los excedentes al Tesoro Nacional, además del pago por derechos por tonelada neta.
El Canal cerró el año con 475 millones de toneladas CP-Suab (sistema de arqueo de buques del Canal de Panamá), lo que significó un 4% por debajo de lo proyecto. Y para el siguiente año fiscal se proyectan 429 millones de toneladas.
Entre los segmentos que utilizan el Canal y que se vieron afectados están los buques de pasajeros, debido a que la temporada de cruceros terminó más temprano por la situación sanitaria, además del efecto del lento crecimiento económico.
El negocio más importante del Canal, que es el de contenedores, se redujo, al igual que los portavehículos por que las líneas de producción de automóviles se paralizaron.
Para el año fiscal 2021, que inició el pasado 1 de octubre, la administración espera tener en cuenta las lecciones aprendidas en 2020 y enfrentar los nuevos retos. Se prevé efectos negativos en los segmentos de cruceros porque la temporada no va a iniciar en la fecha, lo que representará una reducción en los tráficos. También hay una tendencia a la unificación de carga por buque, lo que significa menos tránsitos que repercutirá en una reducción en el tráfico. Tampoco se ve una recuperación en el mercado de automóviles, y por lo tanto, habrá un movimiento leve en el movimiento de estos productos.
Otros segmentos como el gas de petróleo continuará porque tienen contratos a largo plazo, sin embargo, en el caso del gas natural licuado no se espera una recuperación porque los precios que se están viendo en el mercado asiático no son interesantes para enviar este producto de Estados Unidos a Asia.
“Los resultados van a depender de las circunstancias de mercado que se den en los meses subsiguientes, si no hay un rebrote de la Covid-19, si las economías mantienen un nivel de crecimiento por encima de lo esperado, entonces esas proyecciones podrían mejorar”, agregó Vásquez.