La empresa Carnival Cruise, la línea de crucero más grande del mundo, no está considerando cambiar su sede de Panamá a Estados Unidos.
Así lo anunció Arnold Donald, director ejecutivo de la compañía que representa el 41% de los ingresos que genera esta industria en el mundo.
Durante una llamada telefónica con periodistas, Donald informó que la empresa mantendrá su inscripción en el régimen legal panameño.
Las líneas de cruceros no fueron incluidas en el plan de rescate financiero preparado por la Casa Blanca para reactivar la economía a medida que la pandemia del coronavirus se extiende por la mayor economía del mundo. Analistas han señalado que se trata de un pase de factura de la administración del presidente Donald Trump.
La mayoría de las líneas de crucero han extendido hasta julio y agosto la suspensión de sus operaciones.