La certificación de la seguridad de los aviones, un proceso largo y complejo, supone un desafío para China si quiere competir con Airbus y Boeing en un sector en pleno auge, sobre todo por la falta de competencias y de experiencia de los ingenieros chinos, apuntan los expertos.
Airbus fue objeto en los últimos meses de ataques de piratas informáticos, que apuntaron a sus proveedores en busca de secretos comerciales, según una investigación de la AFP.
Parte de estos ataques, que algunos sospechan que procedían de China, buscaban obtener documentos técnicos de certificación, indispensables para comercializar un avión.
Este documento se obtiene si se respeta toda una serie de condiciones precisas que certifican que el avión es seguro.
China tiene la ambición de producir y comercializar el C919, un birreactor desarrollado por la compañía Commercial Aircraft Corporation of China (Comac), y competir así con los A320 y B737 de los dos fabricantes occidentales. Según las previsiones de esta compañía, el gigante asiático necesitará en los próximos 20 años 9 mil 200 aviones nuevos.
