El embajador de China ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) dijo que hay margen para que Pekín trabaje con Estados Unidos, la Unión Europea y otras naciones occidentales en un acuerdo destinado a frenar las prácticas que están en el centro del conflicto comercial que aún persiste entre EU y China. “China mantendrá la mente abierta a ello”, dijo Li Chenggang en una entrevista en Ginebra, su primera conversación conocida con un medio de comunicación occidental desde que fue nombrado en febrero. “Si tenemos una discusión justa y franca sobre los temas, creo que China hará todo lo posible para mantener la mente abierta”.
Los ministros de Comercio de las siete economías avanzadas más grandes del mundo están trabajando en una iniciativa destinada a frenar los abusos comerciales de China, como la transferencia forzada de tecnología, los subsidios industriales que alteran el mercado y las acciones que distorsionan el comercio por parte de empresas estatales.
El objetivo del Grupo de los Siete en las conversaciones, que se han estado realizando desde 2017, es producir un acuerdo que pueda ser adoptado finalmente por los miembros de la OMC. Pero lograr que China se una a las conversaciones, cuyo objetivo es aparentemente restringir el modelo económico estatal de Pekín, sigue siendo un gran obstáculo.
Si China se suma, las negociaciones podrían representar el intento más importante de reescribir las normas de la OMC desde que se lanzó la fallida Ronda de Doha de negociaciones comerciales en 2001.
Sin embargo, Li advirtió que las nuevas normas de comercio internacional no deben negociarse en ausencia de China y luego presentarse como un hecho consumado. “No se puede prejuzgar su conclusión y luego poner las normas sobre la mesa y pedir a los demás que simplemente digan ‘sí’ o ‘no’”, señaló.
