Los casos de hurto pecuario en el país se dispararon en marzo pasado, justo cuando se inició con los toques de queda y la restricción en la movilidad para frenar los contagios del coronavirus (Covid-19).
En el primer trimestre de este año se registraron 199 casos de hurto pecuario en el país y 85 de ellos fueron en el mes de marzo, según estadísticas del Ministerio Público.
Las provincias de Chiriquí, Panamá, Los Santos y Veraguas son las zonas más afectadas, según las denuncias presentadas por los ganaderos en la entidad judicial.
La Policía hace recorridos a caballo
En Chiriquí, donde se registran 44 denuncias de hurto pecuario entre enero y marzo de 2020, la Policía Nacional asignó a un grupo de agentes para patrullar a caballo las fincas y zonas rurales productivas. También se apoyan con drones.
Los delincuentes se están aprovechando del toque de queda impuesto por la pandemia de la Covid-19 para ingresar a las fincas de forma ilegal y sacrificar a las reses.
Gerardo González, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), manifestó que “en marzo las cifras de cuatrerismo fueron récord”, tomando en cuenta que este delito, en años anteriores, estaba “bastante controlado”.
Según el presidente de la Anagan, las cifras de hurto pecuario son mayores a las registradas por el Ministerio Público porque muchos ganaderos, víctimas de los cuatreros, no ponen las respectivas denuncias.
En Chiriquí, se registraron 12 denuncias, en enero; 9 en febrero y 23, en el mes de marzo. La mayoría registrada entre el 16 y el 31 de marzo de 2020, lo que coincide con las medidas de confinamiento en el país.
En las estadísticas, sigue la provincia de Panamá con 35 casos, 17 de ellos reportados también en marzo. En Los Santos, de los 31 reportes, 22 se dieron entre finales de febrero y el mes de marzo.
En la provincia de Panamá, la mayor cantidad de denuncias se reportan en las zonas agropecuarias de Pacora, San Martín, Chepo, Río Chico y la Unión Santeña, de Chimán, al este de la ciudad capital.
En esta región del país predomina la cría de ganado brahman, una raza que se distingue por su alta resistencia al ataque de plagas, enfermedades, y a su excelente adaptabilidad al trópico, además de su potencial en la producción de carne y leche.
Esta resistencia a las condiciones ambientales del trópico la posiciona entre las preferidas de los ganaderos panameños.
Sin embargo, en este último mes, el cuatrerismo atenta contra la actividad ganadera del país, advierte González.
“Las fincas ganaderas están en áreas apartadas donde hay poca o nula iluminación eléctrica y ahora con las restricción de la movilidad se ha reducido la cantidad de personal y las horas de trabajo, por lo que permanecen más tiempo solas. Es así que los delincuentes aprovechan para sacrificar al animal”, detalló el presidente de la Anagan.
Hasta ahora, el comportamiento delictivo de los cuatreros es similar en todas las regiones afectadas del país.
A plena luz del día entran por los potreros camuflados como cazadores de iguana y otros animales silvestres. Una vez en las áreas aledañas a las fincas rompen la cerca perimetral, entran e identifican el área donde pastorean las reses, para luego marcar al animal que será sacrificado en la noche.
Los ganaderos que han sido víctima de los robos han encontrado restos de tiendas de campaña improvisadas donde los cuatreros aguardan a que el sol se oculte para sacrificar al animal. En esas carpas improvisadas descuartizan el animal que luego comercializan de forma clandestina. El consumo de esta carne representa un riesgo porque se desconoce si el animal estaba enfermo o si fue vacunado con algún medicamento dañino para el humano.
Mayor control
Para tratar de controlar el hurto pecuario, los ganaderos trabajan en conjunto con el Ministerio de Seguridad y la Policía Nacional para incrementar las rondas en las fincas .
En Chiriquí, la Policía Nacional asignó a un grupo de agentes para patrullar a caballo las fincas y zonas rurales productivas. También se apoyan con equipos tecnológicos como drones para una mejor vigilancia, manifestó el presidente de la Anagan.
Mientras que en Panamá Este solicitan la ayuda del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), debido a que “los delincuentes manejan armas de grueso calibre y pertenecen a bandas organizadas”.
A través del Sistema Penal Acusatorios se han resuelto varios procesos a personas acusadas de hurto pecuario.
