Tal vez usted ha recibido el encargo de implementar una iniciativa de gran importancia. Es posible que su objetivo sea claro, pero cuán clara es su estrategia para alcanzarlo. La mayoría de las más importantes iniciativas de cambio fallan, dice Larry Bossidy, co-autor del libro Confronting Reality: Doing What Matters to Get Things Right (Enfrentándose con la realidad: concretando lo que importa para hacer bien las cosas, Crown Business, 2004).
Los ejecutivos que implementan nuevas iniciativas deben analizar estos cinco pasos:
Evalúe la cultura. Antes de lanzarse a hacer algún cambio, evalúe con cuidado la cultura de su unidad o compañía. "Obtenga opiniones desde afuera", dice Bossidy, y examine también las fuentes internas. Pregunte a los empleados qué es lo que les gusta de la unidad, qué no les gusta, qué es lo que está causando los mayores problemas a la empresa. Examine con atención las respuestas vinculadas a la capacidad del grupo de aceptar cambios y tolere oír verdades incómodas. Con base en su evaluación, decida si su equipo es capaz de aceptar la iniciativa o no.
Condicione la cultura. Si ha decidido que la actual cultura no está en condiciones de enfrentar el esfuerzo requerido, debe condicionar la cultura. "Formule su propuesta de cambio en términos atractivos", dice Bossidy. "Luego comience con algo simple, para crear confianza y demostrar que las personas pueden trabajar juntas de manera eficaz". Acrecentar el impulso a través de pequeños cambios muestra a las personas que pueden enfrentar los desafíos, y le permitirán iniciar luego cambios más complejos.
Comprometa. Algunas iniciativas se estancan. A medida que la novedad se desgasta, desaparecen la energía y el entusiasmo en los empleados. Para combatir esa tendencia, celebre logros de ciertos hitos claves. Hay que recordar a los empleados, constantemente, el aprecio que se les tiene, y demostrarles los beneficios concretos de los cambios.
Construya equipo. Necesitará un equipo que no sólo esté motivado para la tarea, sino que funcione bien.
Apele a su coraje. Para asegurarse de que su iniciativa está bien encaminada, trate de manera directa con cualquier parte agraviada y asegúrese de que las buenas personas no se sienten desalentadas cuando parte de sus tareas son reducidas.
Haga saber a los empleados que habrá consecuencias si no respaldan la iniciativa. Los cambios en las recompensas "también pueden añadir fuerza al mensaje".
