Los temas ambiental y laboral ya se concluyeron en las negociaciones para un nuevo contrato entre el Estado y Minera Panamá, y a partir de ayer se comenzó a evaluar el aspecto económico en el cual se definirá el porcentaje de pago de regalías al Estado.
De lo acordado en la negociación laboral, se estableció que la contratación de trabajadores extranjeros para laborar en el proyecto de cobre se regulará con base a las reglas señaladas en el Código de Trabajo.
“Se estableció cuáles son las reglas para la contratación de trabajadores extranjeros según los porcentajes que dice el Código”, detalló ayer la ministra de Trabajo y Desarrollo Laboral, Doris Zapata.
La empresa, filial de la canadiense First Quantum, se regía anteriormente por lo que estipulaba el contrato y que era el 25% como porcentaje de extranjeros permitidos para trabajar en el proyecto, sin ninguna especificación.
“Ahora la diferencia radica en que ellos [la empresa] entrará con lo que establece el Código de Trabajo, que no solamente señala que es un 10% de la planilla como mano de obra extranjera permitida, sino que se establece un porcentaje de mano de obra especializada”, dijo Zapata en su informe. Este porcentaje de mano de obra especializada es del 15%.
La empresa debe demostrar esta información de mano de obra especializada ante la oficina especial de mina del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel), ubicada en Penonomé, Coclé, para comprobar que necesita la contratación de ese personal, para lo cual debe aportar la documentación necesaria.
Entre lo negociado, agregó Zapata, también se hace la salvedad de que se garantice que esa contratación de personal extranjero respalde que haya una transferencia de conocimiento para los panameños.

Actualmente, la empresa cuenta con un centro de enseñanza en La Pintada donde se desarrolla un proceso de capacitación al personal de acuerdo a los requerimientos que ha tenido y lo que señala la legislación panameña. Sin embargo, como parte de la negociación se incluyó que no solamente sea un proceso donde ellos hagan la capacitación, sino que se garantice el financiamiento y se extienda a convenios que se puedan realizar con la Universidad de Panamá para formar el personal con las especialidades que se necesitan, además de establecer alianzas con otros centros como el Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano Inadeh y el Instituto Técnico Superior Especializado (Itse).
“Esto nos garantizará que nosotros podamos seguir en el proceso de tener la mano de obra y la transferencia de conocimiento al personal panameño”, agregó Zapata.
Minera Panamá está en proceso de construir nuevos molinos que generaría más empleos, pero según Zapata, esto va a depender de los acuerdos que logre el gobierno con la empresa.
Todos los puntos negociados sobre el tema laboral son nuevos para incluirlos el nuevo contrato, dijo la ministra.
En el proyecto de Minera Panamá hay actualmente tres sindicatos y la relación laboral se desarrollo con base a lo acordado en una convención colectiva vigente. En la empresa laboran actualmente 4,600 empleados directos y se calcula que genera unos 39 mil empleos indirectos.
Tras concluir el tema laboral, la comisión entró a la negociación económica que corresponde a revisar las regalías que pagará la empresa al Estado por el cobre y otros metales que se extraigan de la mina.
El ministro de Economía y Finanzas, Héctor Alexander adelantó que en la negociación se tienen que ver por lo menos tres temas: el fiscal, la rentabilidad financiera sostenible para la empresa y la rentabilidad económica y social del proyecto.
Al respecto de la negociación, el ministro de Comercio e Industrias, Ramón Martínez, que lidera la parte gubernamental, agregó que la negociación es integral e incluye todos los aspectos. “Los temas acordados ya pasaron por una redacción y en esta etapa económica y fiscal que se inicia, el gobierno hace un análisis completo de la situación económica y un comparativo con las mejores prácticas con otras jurisdicciones, y le toca a la empresa dar el contexto de lo que es esta mina”, agregó Martínez. Indicó que la posición del gobierno no va a variar porque “Panamá no se merece menos que las mejores prácticas internacionales”.
“El inversionista debe recibir un retorno adecuado pero nuestro país debe quedarse con ese beneficio justo por a explotación de los recursos minerales que no son renovables”, concluyó.

