Finalmente después de 7 largos meses y de una severa cuarentena nos llegó la luz.
El lunes 12 de octubre todos los aeropuertos del país comenzaron a operar regularmente, así como el sector hotelero y el transporte de turistas.
Pero no todo fue satisfactorio, el Ministerio de Salud mantuvo el bloqueo a las playas y los domingos de cuarentena total, dos aspectos importante en nuestras actividad, tanto para nacionales y turistas que irán llegando en los próximos días y que en su gran mayoría desean ir a los resorts de playa, después de permanecer encerrados por largas semanas en sus hogares debido a la pandemia respiratoria del coronavirus (Covid-19).
Es importante revivir el movimiento de turistas, que mucha falta le hace a la economía. Por ahora, no conocemos cuáles son las razones científicas o sanitarias para impedir el acceso a las playas, incluyendo los hoteles que tienen un control de acceso a sus instalaciones y que por el momento tendrán un bajo aforo.
La decisión es incomprensible tomando ya que por otro lado se autorizó el uso de los cines y casinos, lugares que son encerrados, a diferencia de las playas donde se puede cumplir con la orden de alejamiento.
Ante esta situación deseo hacer mención de la tragedia que están viviendo un número plural de agencias de turismo receptivo cuyos negocios se han visto reducidos con el cierre total de operaciones comerciales durante la cuarentena.
No hemos cerrado ventas y las pocas reservas que logramos obtener ya fueron canceladas, situación que incrementa el problema económico de todos los participantes en este negocio.
Los planes de financiamiento están fuera del alcance de las pequeñas empresas por lo que se hace más difícil su operación por lo que se requiere un apoyo mensual por tiempo limitado como músculo económico de auxilio para evitar un endeudamiento que podría resultar con resultados negativos.
Soy una persona optimista y espero que nuestro país vuelva al buen camino.
El autor es operador receptivo.