La huelga en los transportes en Francia contra una reforma del sistema de pensiones entra en su tercera semana y algunos sectores de actividad, como los hoteles, restaurantes y comercios, para los cuales el periodo de Navidad es crucial, comienzan a sentir las consecuencias.
Si la huelga continúa “durante todas las vacaciones de Navidad” y se mantiene “igual de intensa”, el Instituto Nacional de Estadísticas francés advirtió que podría revisar “ligeramente” a la baja su previsión de crecimiento.
Pero por el momento, añadió el Instituto, es aún demasiado pronto para tener una estimación macroeconómica del impacto de la huelga.
Los comerciantes parisinos registraron la semana pasada una caída en sus ventas de entre 25% y 30%, en relación al mismo periodo el año pasado, según Procos, la federación de comercio especializado.
El Consejo de comercio de Francia (CdCF) dio la cifra de 20%. Entre los comercios más afectados figuran las perfumerías, las jugueterías y las chocolaterías.
París es la ciudad más afectada. En las grandes ciudades de provincia, “la actividad continúa, no de forma eufórica, pero es estable”, según William Koeberlé, el presidente del organismo.
En este contexto, el gobierno pide una “tregua” para Navidad e insta a los franceses a comprar en los “comercios de proximidad”.
Pero la situación no es tampoco color de rosa para el comercio en línea. Según la federación del sector (Fevad), las ventas retrocedieron un 4% entre el 5 y el 9 de diciembre, en comparación con el año pasado.
Desde el inicio de la huelga, a nivel nacional, los hoteles registran una caída de 30% en su volumen de negocios, los cafés y bares 40% y los restaurantes 45%, según una encuesta en la que participaron 6,000 establecimientos, indicó Franck Trouet, portavoz del sindicato GNI-Synhorcat.
