El Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (Conato) decidirá el sábado 26 de junio su participación en el diálogo de la Caja de Seguro Social (CSS), pero desde antes de reunirse con sus bases el gremio ha expresado sobre ciertas condiciones sobre las futuras reformas del programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).
El pasado martes, el Conato había indicado al presidente de la República su interés de formar parte del debate al que fueron invitados, tras levantarse de la mesa de conversaciones desde marzo pasado. Sin embargo, debían consensuar una postura con sus agremiados, por lo que confirmaron que han convocado a más de 200 dirigentes sindicales a nivel nacional para reunirse el próximo sábado.
En este proceso dejaron saber al mandatario Laurentino Cortizo de “condiciones necesarias para que el proceso de diálogo tenga éxito”. Entre ellas, el restablecimiento del sistema solidario de pensiones, la suspensión temporal del diálogo para el desarrollo del estudio de la situación financiera de la CSS por personal técnico de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el cambio del facilitador, Joaquín Villar, a cambio de “una persona que cuente con la probidad y confianza de las partes”; y por último, que “se mantenga la integralidad y el carácter público de la CSS”.
El restablecimiento del llamado sistema solidario, implicaría la eliminación o absorción del sistema mixto, en el que cotizan los trabajadores más jóvenes, quienes tienen un ahorro en cuentas individuales, subprograma que no atraviesa por la crisis de liquidez por la que pasa el sistema exclusivamente de beneficio definido.
El problema de fondo es que el llamado sistema exclusivo de beneficio definido está basado en que la generación nueva paga las pensiones de la anterior, pero los cambios demográficos han hecho insostenible este esquema. Cada año hay una población de pensionados que vive mucho más tiempo, soportada por una nueva generación que no crece al mismo ritmo.
El último análisis de la Junta Técnica Actuarial de la CSS, entregado el pasado 4 de febrero, implicó corridas con la incorporación en un solo sistema a todos los cotizantes existentes y futuros, con los mismos parámetros de pensión que tiene el actual subsistema de beneficio definido, incorporando los fondos legales de ambos sistemas.
Esta corrida equivaldría a eliminar todo lo relacionado con la creación del sistema mixto, lo que daría como resultado un desequilibrio mayor al existente, ya que cuadruplicaría el déficit máximo por año, de unos $3,000 millones a un déficit máximo por año de entre $12,000 y $13,000 millones.

