La construcción del cuarto puente sobre el Canal de Panamá iniciará este año. Así lo aseguró el ministro de Obras Públicas (MOP), Rafael Sabonge.
El funcionario señaló que a pesar de los cambios que se hicieron en el diseño, modificaciones que tienen un 90% de avance, la cantidad de carriles se mantendrá: tres por cada sentido.
Adjudicado en 2018 al consorcio Panamá Cuarto Puente, conformado por las empresas China Communications Construction Company LTD y China Harbour Engineering Company LTD, el cuarto puente no cuenta con una fuente de financiamiento que garantice su construcción, de acuerdo con las palabras de Sabonge.
Al Ministerio de Economía y Finanzas, liderado por Héctor Alexander, no le cuadró la fórmula que dejó la administración pasada para asumir el costo de la obra.
En el mandato de Juan Carlos Varela se planteó una estructura que contaría con tres fuentes: $300 millones aportados por ENA, como adelanto de capital de una futura concesión que le sería asignada, a través de la concesionaria ENA Oeste; otros $600 millones a través de un financiamiento bancario, cuya fuente de repago serían los peajes cobrados por el uso del puente; y otros $600 millones aportados del presupuesto general del Estado.
El proyecto no fue incluido en el presupuesto general del Estado en 2021 debido a los bajos ingresos que recibe el Gobierno producto de la crisis económica que provocó la cuarentena decretada para frenar el coronavirus (Covid-19).
Sabonge comentó que todavía falta por definir con el contratista el monto final del proyecto y el plazo de construcción. Agregó que ya cuentan con el visto bueno de la Dirección General de Contrataciones Públicas para realizar los cambios al contrato.
“Esperamos pronto revelar el monto final del proyecto y los cambios que se hicieron a la obra”, explicó el funcionario.
Además de restar los dos carriles centrales por donde pasaría el monorriel de la tercera línea, el MOP pidió al contratista modificar el alineamiento de la estructura atirantada para no afectar los patios de contenedores que tiene bajo concesión la empresa Panamá Ports Company, son parte de los cambios que se harán al diseño.
También se eliminó el restaurante que se construiría en una de las torres del puente. Con estos cambios y otros que no se han revelado, la administración de Laurentino Cortizo busca restar un monto importante a los mil 518 millones de dólares que inicialmente costaría el proyecto que tendría 40 kilómetros de vialidad, incluyendo accesos, intercambiadores, entre otros, según el diseño aprobado inicialmente.
Corredor de playa tramo 1
Otro proyecto que está detenido, a la espera de aprobaciones sobre el financiamiento, es el primer tramo del corredor de las playas, obra que también será distinta al concepto adjudicado inicialmente.
Ya era conocido que el consorcio Corredor de las Playas, integrado por las empresas FCC Construcción, S.A. y Cicsa, había solicitado al MOP que autorizara la cesión del contrato a favor de la empresa Puentes y Calzadas Infraestructura de Panamá.
La solicitud fue aprobada por el MOP, pero todavía falta la aprobación del MEF y de la Contraloría General de la República. Para lograr el visto bueno de ambas instituciones, el MOP está a la espera del financiamiento que será aportado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
El ministro de Obras Públicas confía en que la próxima semana el banco entregará la carta que detallará la misma estructura de financiamiento, pero por un monto menor.
El corredor de las playas fue dividido en dos contratos, los cuales, quedaron en mano de FCC y su socio.
El primero iniciaría en La Chorrera, hasta la comunidad de Santa Cruz, mientras que el segundo se extendería hasta San Carlos.
El objetivo era reducir el congestionamiento vial que se registra en esa zona.
El segundo tramo fue cancelado, mientras que el primero pasó de una carretera de 32 kilómetros a un viaducto de 6 kilómetros.
En ambos casos, el MOP asegura que errores en la estimación en el pago de indemnización y reubicación de servicios, hacían inviable su ejecución.
Luego de reducir el alcance del primer tramo, el costo del viaducto de 6 kilómetros se estimó en 200 millones de dólares, faltando por ejecutar 141 millones de dólares, que sería el monto de la cesión del contrato.
Además de los planos, diseños y otros estudios, el contratista original solo avanzó con la instalación de algunos pilotes en el sector de La Espiga.
Tras la modificación del corredor de las playas, el Gobierno está apostando a la construcción de una autopista pagada entre Arraiján y Sajalices.
El MOP está a la espera que la Corporación Financiera Internacional (CFI), entregue los estudios del proyecto para estructurar la licitación de la autopista, que se construirá bajo la modalidad de Asociaciones Público Privadas (APP).

