Tropezados por la paralización de casi 10 meses debido a la pandemia, pero con optimismo. Así está el sector de la construcción, uno de los motores de la economía, que representa aproximadamente el 16% del producto interno bruto del país.
En los primeros 11 meses de 2020, el costo total acumulado de las construcciones, adiciones y reparaciones en el país disminuyó en 57.3%, según el informe preparado por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) de la Contraloría General de la República. Entre enero y noviembre de 2019 se registraron $1,072 millones en costos de construcciones, adiciones y reparaciones; en el mismo periodo de 2020, solo se reportaron $458 millones.
Esto evidentemente tiene un impacto en la economía de las empresas, en los más de 60 mil trabajos que se espera generen y en las industrias que producen insumos.
En síntesis, el impacto del sector de la construcción en la economía se mide por el volumen de inversiones anuales, la generación de empleos y las soluciones de viviendas.
Detalla el informe del INEC que la mayor afectación se originó en las obras residenciales, con una caída de 61.3%. De esta baja se deduce que la población centró su atención en otros gastos, como los de alimentación y salud, debido a la pandemia. Los distritos más afectados fueron: Panamá, con una baja de 58.7%; Colón, con una de 71.9%; Arraiján, con una de 51.6%, y Aguadulce, Chitré, David, La Chorrera y Santiago, agrupados en 49.9%.

Así mismo, la variación acumulada (enero-noviembre) del área de construcción en metros cuadrados (m2) se redujo en 62.7%. De estas, las obras residenciales en 66.6% y las no residenciales en 53.1%.
El sector de la construcción estuvo paralizado desde marzo, cuando se anunció el primer caso de coronavirus en el país, hasta el 7 de septiembre pasado, cuando se dio la reapertura, pero volvió a cerrar del 1 al 14 de enero de 2021.
“En estos momentos estamos como en una reapertura, aunque esta vez la paralización fue por 14 días. Entonces tenemos muchos inversionistas en espera de que esto no vuelva a ocurrir y se estabilice nuevamente la ola, sobre todo ahora en temporada seca”, comentó Jorge Lara, presidente de la Cámara Panameña de la Construcción (Capac).
Aunque en casi todo el país se reiniciaron los trabajos de construcción el pasado 14 de enero, en la provincia de Herrera, donde se construyen carreteras y otras obras, se mantiene la actividad paralizada por el confinamiento que ordenaron las autoridades para evitar la expansión del virus, en esa región.
La temporada seca es una época de mucha demanda en la construcción porque se trata de aprovechar la ausencia de lluvias para desarrollar la construcción de carreteras en lugares de difícil acceso, además de iniciar nuevos proyectos.
Resulta difícil hacer proyecciones para los meses que vienen, pero Lara coincide con que la llegada de las vacunas contra el coronavirus “debe estabilizar el ámbito laboral y de los inversionistas”. Sin embargo, anotó que no conoce con qué rapidez esta vacuna se va a aplicar a la población y si se hará en todas las provincias.
En estos momentos se desarrollan proyectos de inversión pública en carreteras, edificaciones y otros, además de una gran cantidad de inversión privada.
“Nosotros vemos con mucho optimismo que en el discurso del presidente [Laurentino] Cortizo el 1 de enero, anunció la puesta en marcha de la extensión de la línea 1 del Metro, lo cual se cumplió el pasado 14 de enero”, agregó Lara. Este proyecto debe comenzar a demandar mano de obra lo cual es favorable para la economía, dijo.
Hasta el 31 de diciembre de 2020 se habían reactivado 14 mil empleados del sector construcción, de los 32 mil que tenían contratos suspendidos. Se desconoce cuántos de esos 14 mil se volvieron a reincorporar el 14 de enero, cuando se reactivaron las obras.
Igualmente, se reportó una caída en otros indicadores relacionados con la construcción, como la producción de concreto premezclado (en toneladas métricas), que bajó en 71.2%. La producción y venta de cemento gris (en toneladas métricas) disminuyó en 47.8% y 48.3%, respectivamente, al igual que la importación en toneladas métricas (52.4% menos).
Sobre la participación de las empresas panameñas en los proyectos de inversión que hace el Estado, Lara reiteró que el gremio ha insistido en esta petición porque las empresas nacionales tienen un “nivel de compromiso mayor”.
“La participación de las empresas panameñas en obras estatales conlleva que esas obras son debidamente terminadas, y las estadísticas reflejan menos reclamos y obras sin terminar para la entidad contratante”, precisó.
