Las ventas minoristas de Estados Unidos registraron en mayo su caída más pronunciada en 16 meses y los precios al consumidor bajaron inesperadamente, lo que sugiere una desaceleración en la demanda interna que podría limitar la capacidad de la Reserva Federal (FED) para seguir elevando las tasas de interés este año.
El miércoles la FED realizó el segundo incremento de tasas en lo que va de 2017.
El Departamento de Comercio dijo que las ventas minoristas cayeron 0.3% el mes pasado por un declive de las compras de vehículos motorizados y del gasto discrecional, tras un incremento no revisado de 0.4% en abril.
La baja de mayo fue la más pronunciada desde enero de 2016 e incumplió las expectativas de los economistas de un incremento de 0.1%.
Parte del declive del dato mensual reflejó los precios más bajos de la gasolina.
En tanto, las ventas minoristas subieron 3.8% interanual en mayo. Excluyendo automóviles, gasolina, materiales de construcción y servicios de alimentación, las llamadas ventas minoristas subyacentes permanecieron sin cambios el mes pasado tras un incremento revisado al alza de 0.6% en abril.
El gasto del consumidor responde por más de dos tercios de la economía estadounidense y la débil lectura de las ventas minoristas subyacentes del mes pasado podría reducir las expectativas de una fuerte aceleración del crecimiento económico en el segundo trimestre.
