El regulador del mercado de capitales evalúa exigir más controles a las casas de valores a través de la figura de gobierno corporativo
En el sector financiero, los bancos y las aseguradoras ya están obligados por sus respectivos reguladores a mantener estas buenas prácticas de gestión de las empresas.
La superintendente del Mercado de Valores, Marelissa Quintero, dijo que una entidad sin gobierno corporativos, es decir, sin comités de riesgo, de cumplimiento y de auditoría, “no puede llevar correctamente un negocio que tiene tanto riesgo como captar fondos de terceros”.
Aunque ya hay entidades en la plaza que cumplen ciertas prácticas de buen gobierno, Quintero considera que hasta que no se plasme la obligación en un acuerdo reglamentario, el mercado no lo cumple completamente.
En el acuerdo se podría hacer una clasificación de las distintas casas de valores según el nivel de riesgo de sus actividades y se exigiría un paquete más completo de medidas a las entidades expuestas a mayores riesgos. De esta forma, se busca que las casas más pequeñas y con actividades menos riesgosas no tengan que incurrir en los mismos costos que las más grandes.
A todas, no obstante, se les exigirían unos mínimos, como tener un director independiente en sus juntas directivas y un comité de auditoría.

La obligación de tener prácticas de gobierno corporativo sería en un principio solo para las casas de valores, no para los asesores de inversión ni para los emisores.
La Ley del Mercado de Valores solo faculta al regulador a “recomendar” la implementación de gobierno corporativo a los emisores. En 2011, cuando se creó la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV), se intentó modificar esta norma para que la junta directiva introdujera requisitos de gobierno corporativo para los emisores, pero finalmente no se aprobó, recordó Quintero.
A partir de enero de 2018, los emisores tendrán que contar con una calificación de riesgo para sus emisiones. El regulador busca de esta forma que los inversionistas tengan más información a la hora de evaluar el riesgo de los títulos que se ofrecen al mercado.
Según la Superintendencia, la mayoría de los países de América Latina ya exigen la calificación de las emisiones y, en algunos casos, se piden dos calificaciones distintas.
En el caso de las emisiones rotativas —que incluyen varias series— se tendrán que calificar una sola vez, no en cada momento que acudan al mercado con una nueva serie.
El regulador espera que esta medida incida indirectamente en la aplicación de gobierno corporativo entre los emisores. “Si para obtener una mejor nota, la calificadora le recomienda incorporar temas de gobierno corporativo, probablemente se vayan adecuando para ser más competitivos en el mercado”, apuntó Quintero.
