Desde hace unos años, la capital le abrió sus puertas a los almacenes co-op. Son símbolos de progreso para muchas economías en medio de la desaceleración y sirven de plataforma para muchas marcas nuevas. Es una forma de socializar y de ayudarse mutuamente. Es todo en uno. Es Plural.
El lunes 27 de marzo comenzó a operar Plural en la calle 74 de San Francisco. Es fruto de la unión entre Giselle Bissot, de 34 años; Kimberly Barroso, de 35; Vicky Zeimetz, de 32; Massiel Pinzón, de 36; Emily Cohen, de 30; Debbie Kuzniecky de 32; y Mairena Briones, de 37 años.
EL INICIO
Todas estas mujeres han coincidido en algún momento de la vida con sus marcas y proyectos personales. Cohen, por ejemplo, es copropietaria de Uber Shop y Mitú, una tienda de bebés. Bissot, Barroso y Zeimetz son copropietarias de Hombre Unconventional Jewelry; mientras que Pinzón y Briones están al frente de la marca Objeto de Culto; y Kuzniecky en la marca Vuelve. Ellas son las socias que formaron Plural.
Habían coincidido previamente en la Casa Nolita, un espacio en el que se le rinde culto al arte y la cultura urbana, pero querían un lugar propio.
“Todo comenzó a través de un grupo de Whatsapp”, comenta Barroso. Y ya para finales de enero habían encontrado el local que albergaría otras marcas y serviría de plataforma de otros diseñadores y artistas.
Cuando llegó el momento de escoger el nombre, comentan en unísono que “plural” fue lo que más les convenció porque amarraba el concepto que buscaban. “Es una comunidad”, dice Bissot.
MARCAS
Una vez tenían el local, decidieron reunir a diseñadores con gustos similares a los suyos y así fueron aparenciendo Maia Organic Salón de Estudio Marroquín, Uber Shop, Mitú, Chiara Ferragni, Katerina Swimwear, Objeto de Culto, Hombre Unconventional Jewelry, Silvativa Flowers, Fi de Sofía Alvarado, Organic Baby Box, Nikiro Jewelry, Popular Fruit Bars, Volver, Happy Verde, Mesología, Sneakiis y Trendy and Young.
Todos los diseñadores, creativos y emprendedores detrás de estas marcas son jóvenes que no tuvieron miedo de lanzarse a perseguir sus sueños y lograron irrumpir en el mercado.
Hoy, tener un local implica una renta de miles de dólares para un espacio notorio, sin incluir los gastos de electricidad, internet, decoración, el salario de las personas que colaboran en el almacén, entre otros. De allí que tiene mucho sentido emprender proyectos en asociación con otros artistas.
“Hay una desaceleración que todo el mundo siente. Panamá está lento y por eso creo en iniciativas como esta”, comenta Cohen.
EL MERCADO
Las socias de Plural han generado mucho ruido en las redes y existe una emoción latente para la inauguración, El tema se ha vuelto viral.
Cada día son más los emprendedores que se ayudan y “crean comunidades” para apropiarse de un pedazo del mercado dominado por los centros comerciales que ostentan tiendas de afamadas marcas de todo el mundo.
Con Plural, sin embargo, “vienes a un solo local y encuentras todo lo que necesitas”, dice Barroso.
A la hora de escoger las marcas que estarían presentes en Plural, se aseguraron de evitar la competencia interna sin dejar de mostrar una oferta variada para el consumidor.
¿Cuál es el beneficio de participar de co-ops como Plural?
“Ofrece una experiencia de compra diferente al consumidor. Es una plataforma para los negocios pequeños. Es una oportunidad para la gente que necesita un espacio y no puede pagar mucho en renta, y el hecho de que estemos un grupo de marcas independientes unidas es maravilloso”, añadió Pinzón, sin titubear.
