Parques nacionales sin personal, largas filas en los aeropuertos y centros de asistencia para las personas más pobres: los efectos del cierre parcial del Gobierno de Estados Unidos (EU) son numerosos y no hay ninguna solución a la vista.
La basura se está acumulando alrededor de los botes de desechos en los parques nacionales que carecen de empleados federales. Tras el cierre, estos fueron considerados no esenciales y dejaron de recibir sueldo. En algunos casos, han sido reemplazados por voluntarios.

A diferencia de los shutdown anteriores, algunos parques nacionales han permanecido abiertos incluso sin guardaparques para garantizar la seguridad.
La entrada a dichos sitios, ahora gratuita, no está exenta de riesgos para los visitantes. Al menos siete personas han muerto en accidentes desde el 22 de diciembre, según el informe de los medios.
Para pagar a los empleados de los lugares más visitados, el Servicio Nacional de Parques ha decidido utilizar el presupuesto de las tarifas de las entradas, generalmente reservado para financiar la infraestructura.
El precio del muro
Los famosos museos Smithsonian y el Zoológico Nacional en Washington se cerraron al público el 2 de enero debido a la falta de fondos, aunque algunos empleados todavía están alimentando a los animales.
El cierre está afectando las operaciones de seguridad en los aeropuertos, donde los empleados de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) han sido considerados como esenciales, pero un número cada vez mayor de personas se están ausentando por enfermedad, ya que en la actualidad no están recibiendo salario.
Los tribunales encargados de tratar casos de inmigración, que ya tienen más de un millón de casos pendientes, se vieron impactados por el cierre.

Mientras que 400 jueces especializados continúan revisando los archivos de los migrantes detenidos, todas las demás audiencias fueron suspendidas y los funcionarios judiciales no están trabajando.
Las personas más pobres son víctimas colaterales del cierre, que afecta al Departamento de Vivienda y Desarrollo (HUD, por sus siglas en inglés), la agencia responsable de la vivienda pública. HUD ha pedido a mil 500 propietarios que utilicen sus cuentas de reserva y que no desalojen a los inquilinos que no puedan pagar el alquiler.
Los cupones de alimento emitidos por el Departamento de Agricultura, para alimentar a 38 millones de personas, también podrían ser limitados a partir de febrero, ya que la financiación de emergencia cubriría menos de dos tercios de ese mes, según informaron los medios.
