Entre enero y noviembre de este año, la venta de combustible marino aumentó 16% en comparación con el mismo periodo de 2018, según el registro de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP).
En los once meses se vendieron 4 millones 837 mil toneladas métricas, 675 mil toneladas métricas más que durante el mismo periodo del año pasado.
Solo en noviembre pasado, las ventas comparadas con 2018 crecieron 46% en cuanto a volumen, o un 20% si se relaciona con 2017.
Son cifras históricas en el mercado de bunker, en parte originadas por la revolución que ha causado en la industria la disposición de la Organización Marítima Internacional de utilizar combustible bajo en azufre, a partir del 1 de enero de 2020. Solo se permitirá consumo de combustible con 0.5% de azufre y los buques que utilicen combustible con más azufre deben colocar un filtro o scrubber para retener las partículas y disminuir la contaminación.
El mayor movimiento de ventas de combustible se registró en el lado Pacífico donde hay varios centros de despacho y más barcazas.
En noviembre se reportó el mayor número de naves atendidas en un mes durante los últimos tres años con 815 embarcaciones.
En Panamá operan actualmente cerca de 11 zonas libres de petróleo, incluyendo el tanque de almacenamiento de gas natural licuado de AES Colón, complejo donde opera una termoeléctrica que genera energía con este combustible.
Las 10 zonas restantes están distribuidas en el Pacífico y el Atlántico. En los últimos años el mercado de hidrocarburos se ha mantenido estable con poco crecimiento por la desaceleración de la economía mundial, pero la decisión de usar combustible bajo en azufre a partir de enero parece ser un respiro para la industria.