La tasa de desocupación tuvo un incremento significativo con respecto a los últimos 20 años y, solo en comparación a agosto de 2019, el índice pasó de 7.1% a 18.5%, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censo de la Contraloría General de la República con base a la Encuesta de Mercado Laboral Telefónica.
En agosto del año pasado, el número de desocupados era de 146,111 personas. A la fecha de la encuesta (septiembre y octubre), el número ascendió a 371,567 con la suma de 225,456 personas desvinculadas o con contratos suspendidos producto de la emergencia sanitaria por la pandemia de la Covid-19.
De acuerdo con el analista laboral René Quevedo, estas cifras muestran que “el sector privado perdió un tercio de sus empleos asalariados (288,951 empleos asalariados, de 873,750 que había en agosto 2019 ). Esto es consistente con las advertencias que han venido haciendo los gremios sobre el cierre de empresas y la pérdida masiva de empleos formales”.
La población ocupada es de un millón 631 mil 691, mientras que en el 2019 fue de un millón 920 mil 642 personas, que en cifras absolutas muestra una disminución de 288 mil 951 asalariados que pasaron al desempleo por la crisis sanitaria.
Los datos también revelaron la existencia de 777,162 empleos informales no agrícolas, es decir, un 52.8% del empleo informal. Tomando como referencia las cifras del 2019, cuando se registraron 716,113 empleos informales, se puede deducir que los efectos de la crisis sanitaria impactaron ampliamente todos los sectores de la economía y el sector informal no escapó de esta realidad.
