EFECTOS DEL CORONAVIRUS

CSS está contra el reloj para obtener liquidez

CSS está contra el reloj para obtener liquidez
Hacerle frente a los pagos de las pensiones y jubilaciones es una de las principales funciones de la CSS. Archivo

La baja recaudación en la cuota obrero–patronal, con la que se financian las pensiones de más de 280 mil personas, pone en aprietos a la Caja de Seguro Social (CSS). La proyección es que para el mes de julio no haya suficiente dinero líquido para hacerle frente a los desembolsos de las jubilaciones.

“La CSS tiene abundantes recursos para pagarles a sus pensionados. No hay que entrar en pánico. Sin embargo, estos recursos no están disponibles o al alcance de la administración para ser utilizados”, advirtió el subdirector de la entidad, Francisco Bustamante.

Esta es la razón por la que durante las últimas dos semanas la administración de la CSS se ha reunido con la junta directiva de la entidad y con el presidente Laurentino Cortizo, buscando opciones que tienen a su alcance para conseguir la liquidez que se necesita y pagar a los pensionados durante el año 2020.

“ En los bonos hay que tener algo de astucia. Los mercados financieros internacionales están muy volátiles, porque hay mucho temor. Habría que ver si una operación bursátil-financiera con estos bonos es el mejor camino”.

Samuel Moreno, del Colegio de Economistas de Panamá

Ayer, durante toda la mañana, se reunieron los miembros de la junta directiva y la administración de la CSS. En el encuentro se profundizó en el análisis de los estados financieros de 2019, entregados hace poco a la Contraloría General de la República para su respectiva auditoría.

Este análisis retrata la delicada situación en la que se encuentra el subsistema de beneficio definido de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) y la rapidez con la que se están erosionando sus reservas, ahora con mayor fuerza, porque el brote de coronavirus ha paralizado la economía y muchas empresas han quedado limitadas para hacer el pago de la cuota obrero–patronal.

El hecho de contar con estos estados financieros le da a la junta técnica actuarial los insumos necesarios para hacer corridas que permitan corroborar la gravedad de la situación y demostrar la necesidad de hacer uso del fideicomiso que se encuentra en el Banco Nacional de Panamá (BNP).

Esta es una opción que cada día toma mayor fuerza, hasta donde ha conocido este medio.

Se trata de un fideicomiso por $1,328 millones que estaría disponible para hacerle frente al pago anual de las pensiones.

Sería una respuesta que depende mayoritariamente de la valoración de los estados financieros de la entidad por parte de la junta técnica actuarial, antes de acudir al banco estatal para obtener los fondos.

Samuel Moreno, presidente del Colegio de Economista de Panamá, estima que “debe valorarse qué tanto pueden servir esos fondos frente a la posibilidad, por ejemplo, de que el Banco Nacional los maneje a través de otros bancos, y así retribuirle a la Caja buenos rendimientos”.

CSS está contra el reloj para obtener liquidez
Infografía. LA PRENSA.

Contra el tiempo

Para pagar las pensiones y jubilaciones hasta diciembre de este año deben desembolsarse mil 542.5 millones de dólares.

El gran problema es que las recaudaciones de la cuota obrero-patronal registran una baja de $267.3 millones en los primeros cuatro meses de este año, respecto de lo presupuestado. Y no hay indicios de que mejore la situación, principalmente porque el mismo gobierno pronostica un aumento en la tasa de desempleo entre 20% y 25%, lo que equivaldría a más de 400 mil personas.

Hasta agosto del año pasado había en el país 1.9 millones de personas ocupadas y 146 mil 111 personas desempleadas. (Un 7.1% de la Población Económicamente Activa).

El golpe que se vaticina en el sector laboral impactará de forma negativa a la economía personal de los panameños y también a las finanzas del IVM.

Cuando la administración de la CSS vio el tsunami que se le venía encima con el declive en las cuotas propuso a su junta directiva que autorizara la venta de bonos por $1,100 millones para obtener la liquidez requerida para el pago de pensiones.

Este colegiado dijo no estar de acuerdo, y fue así como se empezaron a barajar otras opciones, que aunque ya han sido evaluadas por la administración, no se han presentado formalmente ante la junta directiva.

Moreno recordó que tenemos que ver a la CSS como un bien público que pertenece a todos los panameños. “La CSS tiene fincas, terrenos, edificios y bonos. Estos últimos son los que la CSS le ha comprado al Gobierno Nacional. Sin embargo, la gran pregunta respecto de estas fuentes de financiamiento es: ¿será este momento bueno para que la Caja venda fincas y edificios, tal como está el mercado en esta pandemia?”

El economista Felipe Chapman indicó que las tasas de interés internacionales de hoy han bajado dramáticamente, y los precios de los papeles se mueven en dirección contraria. “Por ende, el valor de esos instrumentos ha aumentado de manera importante, de forma tal que esa inversión, en caso de venderse, reportaría una ganancia de capital”.

De venderse a los precios actuales, se cubriría lo que esa inversión dejaría de recibir en términos de intereses por cupones de bonos, en un término mínimo de un año. “Por lo menos, eso es lo que me han informado”, apuntala el economista.

La reunión de ayer sirvió para hacer exploraciones en los caminos que se tomarían, aunque la presentación de propuestas por parte de la administración a la junta directiva sería la próxima semana.

En la búsqueda de los recursos se observa el estatus de “otros programas que tienen superávit que se están haciendo líquidos en estos momentos”, aduce Roberto Valencia, representante de los trabajadores ante la junta directiva de la CSS.

Son medidas que, según el directivo, se estudian teniendo en cuenta si se debe ir a “la Asamblea Nacional” para la modificación transitoria de algunos artículos de la ley de la CSS, o si hay que “realizar alguna modificación al reglamento interno de la entidad”.

En este sentido resalta que “todo eso lo estamos analizando para no violentar la ley, y sobre todo darle tranquilidad a los asegurados”.

En la institución también se discute cómo hacer una gestión más fuerte de recuperación de la cartera morosa ocasionada por la falta de pago de la cuota obrero-patronal, tanto en el sector empresarial como oficial, un procedimiento que en el contexto actual tiene limitaciones por la situación en la que se encuentra el sector productivo del país.

Resolver el problema actual de liquidez es apenas la punta del iceberg.

El subsistema de beneficio definido del IVM tiene problemas estructurales severos. Cada año aumenta el número de pensionados y baja la cantidad de cotizantes. Desde hace dos años el programa presenta déficit. En 2018 fue de $48 millones, mientras que el año pasado fueron $249.9 millones. Las reservas son insuficientes. Se calcula que para 2022 solo se tendrán 40 centavos por cada dólar que se requiera para el pago de pensiones.

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