El déficit comercial de Estados Unidos se redujo en 2019, por primera vez desde 2013, debido a la guerra comercial entre Washington y Pekín que hizo retroceder a las importaciones desde China.
En el sector de bienes y servicios, el déficit llegó a 616,800 millones de dólares (-1.7%), con las exportaciones evaluadas en 2,499.800 millones (-0.1%) y las importaciones 3,116.500 millones (-0.4%), según datos del Departamento de Comercio publicados.
Sin tomar en cuenta el excedente en el intercambio de servicios, el déficit comercial disminuyó 2.4%. Las importaciones de bienes chinos, castigadas con aranceles por la administración de Donald Trump, cayeron 17.6%.
De todos modos, la baja en los productos de origen chino fue compensada por un alza en las importaciones provenientes de Canadá (+41.9%) y de México (+26%), los dos grandes socios comerciales de Estados Unidos. Las importaciones de bienes desde países de la Unión Europea, en tanto, aumentó 5.4%. La reducción del déficit y las importaciones, un objetivo de Trump, no son necesariamente una buena noticia.
