La crisis del nuevo coronavirus ha tenido un doble impacto para las finanzas públicas de los países. Por un lado, ha mermado la generación de ingresos públicos, ya que muchas actividades económicas se han detenido y no están pagando impuestos. Por otro, los gobierno necesitan fondos para atender la crisis sanitaria y económica causada por la pandemia.
Por esto es importante el espacio fiscal o capacidad de gasto público que tienen los países para hacer frente a este doble fenómeno.
Investigadores de la escuela de negocios Incae, de Costa Rica, hicieron un estudio sobre el espacio fiscal en los países de Centroamérica.
Claudio Mora, investigador de Incae y miembro del Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible (CLACDS), comentó a este diario que Panamá estaría en un nivel intermedio en la región, siendo su principal fortaleza la calificación de riesgo de grado de inversión, que le permite tener acceso a los mercados de capitales para obtener fondos. Por el contrario, un nivel elevado de déficit en 2019 (4.1% en el Gobierno Central) y una relación de deuda/producto interno bruto (PIB) creciente, que supera el 46%, ponen límites a la capacidad del Gobierno de inyectar recursos a la economía.
Según Mora, el nivel de deuda de Panamá está en riesgo de aumentar fuera de lo que se conoce como el “límite natural de deuda”, que para Centroamérica se ha calculado entre un 40% y un 45%.
La mayoría de estimaciones apunta a que este año el déficit fiscal del Gobierno Central se disparará producto de la crisis. Para el investigador del Incae, el déficit fiscal se ubicaría este año entre 6.5% y 8% del PIB. En términos absolutos, un 8% del PIB serían alrededor de $5,200 millones.
Panamá estaría, por tanto, en un nivel medio en cuanto al espacio fiscal para enfrentar la crisis, al igual que Honduras. Guatemala, con una relación deuda/PIB de 25.1%, tendría un espacio fiscal más holgado. Mientras, El Salvador y Costa Rica, con niveles de deuda por encima del 60% y baja calificación de riesgo, y Nicaragua, con una deuda moderada, pero sin acceso a los mercados, estarían en la peor posición.
