Las acciones de la plataforma de entrega de comida a domicilio Deliveroo se desplomaron en su debut en la bolsa de Londres, tras una salida al mercado que planteó dudas sobre su modelo empresarial y la situación laboral de sus repartidores.
El precio de la acción cayó un 26% al cierre respecto a su precio de salida, fijado en 5.38 dólares. La acción cerró en 3.96 dólares aproximadamente, y su alta volatilidad llegó a provocar una breve suspensión de cotización durante la jornada.
El grupo ya había revisado a la baja su valor en la víspera, situado en 10 mil 500 millones de dólares pese a que inicialmente había esperado llegar a los 12 mil millones millones de dólares en la mayor salida a bolsa en el Reino Unido desde 2011.
La empresa británica, fundada en 2013 y conocida por su aplicación móvil que permite pedir comida a restaurantes y recibirla a domicilio, hizo su salida a bolsa en una operación reservada de momento a los inversores profesionales, que se abrirá al público general el 7 de abril.
En opinión de Sophie Lund-Yates, analista de Hargreaves Lansdown, este desplome en el precio de las acciones “no es una gran sorpresa dado el contexto que rodea a la empresa”.
El principal temor gira en torno a la regulación de los derechos de los trabajadores, afirma, subrayando que el modelo de flexibilidad laboral de los repartidores es un pilar fundamental de los planes de éxito del grupo, afirma. La empresa sacó a bolsa el 21.3% de su capital, con el objetivo de recaudar 2 mil millones de dólares. Deliveroo, propiedad del gigante Amazon en un 16% antes de la operación, quiere utilizar este dinero para financiar su crecimiento.
Deliveroo aún no es rentable, a pesar de un año de pandemia y confinamientos favorables al comercio electrónico.
