ENFOQUE

Los desafíos para erradicar el hambre

La erradicación del hambre y la pobreza es uno de los desafíos más apremiantes de nuestro tiempo. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en su informe sobre el estado de la agricultura, focalizado en las inversiones, estima que de no mediar un considerable aumento de los flujos de capital hacia la agricultura y los sistemas alimentarios, difícilmente alcanzaremos un mundo sin hambre y sin pobreza en 2030.

Es necesaria una transición hacia mecanismos financieros innovadores para catalizar inversiones privadas y cerrar la brecha de financiamiento para alcanzar los ODS; la ayuda pública al desarrollo ya no es suficiente.

Sin embargo, no todos los tipos de inversiones resultan igualmente beneficiosas. Por ejemplo, la compra de tierras en gran escala por inversores nacionales o extranjeros, realizadas sin una rigurosa y debida diligencia, ni consultas consecuentes con todas las partes interesadas, podrían causar dificultades en las comunidades rurales, como la pérdida de terrenos y medios de sustento.

Por tanto, para generar beneficios sostenibles y compartidos, es esencial promover inversiones responsables, que atiendan las necesidades de las comunidades, de los agricultores, de los inversores y del medio ambiente en general.

Mejorar las inversiones responsables en la agricultura es una tarea multidimensional. Para lograrlo se necesita, entre otros, atender lagunas de capacitación e información existentes, enfrentar desafíos de gobernanza y contar con el compromiso de todos los actores involucrados, incluyendo los gobiernos, el sector empresarial privado, los pequeños productores y sus organizaciones, las comunidades rurales y también las organizaciones de la sociedad civil.

El autor es oficial de apoyo a las inversiones, FAO Mesoamérica

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