A pesar de que el mes de mayo mostró un repunte en los desembolsos de créditos nuevos respecto a abril y al mismo mes del año anterior, el impulso no fue suficiente para equilibrar los números en el periodo de cinco meses cerrado en mayo, un reflejo de que la economía aún está debilitada.
En mayo, los bancos del sistema entregaron préstamos por $1,326.6 millones, cifra que representa un aumento de $737.7 millones o 125.3% si se compara con el mismo mes del año anterior, según el reporte más reciente de la Superintendencia de Bancos de Panamá.
El sustancial aumento se explica porque en mayo de 2020 buena parte de la economía seguía con fuertes restricciones impuestas por el Gobierno para contener la propagación del nuevo coronavirus, tras haberse detectado en marzo los primeros casos en el país.
Cuando se observa el resultado de los cinco meses completados en mayo, el monto de créditos desembolsados en 2021 es aún inferior al ejercicio anterior. En concreto, este año se han entregado $6,297.6 millones en nuevos préstamos, un 3.9% o $252 millones menos que en los cinco primeros meses de 2020.
Es decir, los cinco primeros meses de 2021 no superaron los números del mismo periodo de 2020, que incluye dos meses con buena parte de la economía paralizada y la población confinada.
Si el dato se compara con un ejercicio previo a la pandemia, como 2019, las diferencias son más marcadas. Entre enero y mayo de 2019 se habían desembolsado $10,909 millones en nuevos créditos, es decir, este año el monto puesto en la economía es un 42.2% inferior al de 2019.
Consultado por los resultados, el superintendente de Bancos de Panamá, Amauri Castillo, señaló que poco a poco se observa una tendencia al alza en los créditos y que en el segundo semestre los números deben mejorar de la mano del avance del programa de vacunación, pero también reconoció que los resultados reflejan una economía con un nivel bajo de actividad.
Apuntó que hay sectores, como la construcción, el comercio o el turismo, “que solían mover la aguja” del crédito y que aún no están a un ritmo óptimo.
Dijo, además, que “no podemos desconocer la tasa de desempleo que sigue siendo importante”, lo que incide en el poder adquisitivo y la confianza del consumidor.
Castillo dijo que sí observan demanda, pero en ocasiones no califica para recibir los préstamos.
Otro de los componente del sistema que refleja que todavía persiste el impacto de la pandemia en la economía y que limita la concesión de nuevos créditos es el volumen de cartera modificada o bajo medidas de alivio.
Según las cifras más recientes de la Superintendencia, al 25 de junio había 490,412 préstamos modificados con un saldo de $15,968.8 millones.
Por tipo de crédito, sigue destacando la cartera modificada de préstamos de vivienda, con 95,110 créditos modificados y un saldo de $6,397.5 millones.
El regulador extendió el alivio bancario hasta el 30 de septiembre, haciendo énfasis en la necesidad de que los clientes que siguen afectados por la crisis negocien con sus bancos la reestructuración de los préstamos.

