A mediados de junio comenzó el deshielo primaveral del Ártico. De acuerdo con informes científicos “empezó muy de golpe”, pues ha habido un derretimiento considerable del casquete glaciar de Groenlandia y una pérdida de hielo marino que ya está adelantada por varias semanas si se compara con temporadas anteriores.
Además de las implicaciones que tiene para el ambiente, los efectos del cambio climático en el Ártico, también hay implicaciones en las rutas marítimas del comercio mundial.
El deshielo marino en el Ártico está llevando a una mayor actividad marítima comercial en sus aguas. Aunque el Canal de Panamá ha señalado que sigue de cerca el desarrollo de esta ruta, lo cierto es que cada año las navieras están mirándola como una opción para el transporte de mercancías.
El año pasado transitó por esa ruta del Ártico el primer buque portacontenedores, el Venta Maersk, cargado con mercancías pero escoltado con rompehielos.
La Ruta del Mar del Norte, como se le conoce al trayecto que recorrió el Venta Maersk, ha comenzado a verse como una posible alternativa al Canal de Suez, en Egipto, que constituye una de las principales arterias marítimas mundiales entre Asia y Europa.
La explicación científica del deshielo indica que “una zona donde se estanca aire de alta presión sobre Groenlandia trajo aire cálido del sur, por lo que las temperaturas se elevaron unos 4 grados más de lo normal”.
El 13 de junio el derretimiento tuvo su punto más pronunciado, pues abarcó unos 712,000 kilómetros cuadrados, o alrededor del 45% de la superficie, dijo Marco Tedesco, geofísico del Observatorio de la Tierra Lamont-Doherty, que pertenece a la Universidad de Columbia, según publicó ExploraNytimes.com/es.
Indican que la nevada del invierno pasado fue un factor que contribuyó al deshielo temprano que ha habido este 2019, especialmente en el norte de Groenlandia.
