La deuda pública de Brasil igualará al producto interno bruto (PIB) del país en 2024 si no se controla el gasto público y no se ponen en marcha reformas fiscales, advirtió el presidente Michel Temer.
En un discurso ante un consejo asesor compuesto por líderes empresariales y destacados ciudadanos brasileños, Temer dijo que su gobierno enviará el próximo mes al Congreso una propuesta de reforma del costoso sistema de pensiones, una medida fundamental para su plan de reforzar las finanzas públicas.
Asimismo, agregó que el Congreso debería aprobar en algunas semanas, sin cambios, una ley que limita el gasto federal. La medida ya fue sancionada en la Cámara baja y está previsto que sea aprobada por el Senado el 13 de diciembre.
“La crisis de Brasil es fiscal. Los gobiernos han gastado más de lo que ganaban durante mucho tiempo”, dijo Temer, quien sustituyó hace varios meses a la mandataria izquierdista Dilma Rousseff tras un juicio político que la halló culpable de saltarse las leyes presupuestarias.
Temer convocó al Consejo de Desarrollo Económico y Social en busca de respaldo para aprobar polémicas medidas de ajuste de gasto.
