Finanzas públicas durante la Covid-19

Deuda pública aumenta $5,559 millones en un año

Deuda pública aumenta $5,559 millones en un año
La paralización de la economía ha impactado de manera notable la generación de ingresos por parte del Gobierno, que por lo tanto tiene que recurrir a mayores niveles de contratación de deuda. Elysée Fernández

El saldo de la deuda del sector público no financiero alcanzó los $32,750 millones al término de mayo. La cifra representa un aumento de $439.8 millones respecto al cierre de abril. Esto se debe principalmente al desembolso de $513.5 millones correspondientes al Instrumento de Financiamiento Rápido del Fondo Monetario Internacional (FMI), solicitado por Panamá en el marco de la crisis económica causada por la propagación del nuevo coronavirus.

Si se compara con el saldo de la deuda que tenía el sector público en mayo de 2019, se observa un incremento de $5,559.5 millones. Es decir, el aumento de la deuda pública en un solo año es superior al presupuesto de la ampliación del Canal de Panamá, que fue de $5,250 millones.

La pandemia del nuevo coronavirus ha puesto presión adicional a las cuentas públicas.

Los ingresos corrientes sufrieron una caída de $881.5 millones en los meses de marzo, abril y mayo, respecto a lo que se había presupuestado, como consecuencia de la paralización de la actividad económica y de medidas de la postergación del pago de impuestos aprobada por la Dirección General de Ingresos.

Mientras, el Estado tiene presión por el lado del gasto para atender la crisis sanitaria y económica.

Además de la línea ya desembolsada por el FMI, que se destinará para dotar de recursos un fondo de liquidez para dar estabilidad al sistema bancario, el Gobierno también salió al mercado de capitales a contratar deuda para balancear el presupuesto. Ese fue el objetivo de la emisión de bonos por $2,500 millones efectuada por el Ministerio de Economía y Finanzas y que fueron desembolsados en abril, engrosando también el monto de la deuda pública.

Además del saldo de la deuda, analistas y calificadoras de riesgo consideran la relación entre la deuda y el producto interno bruto (PIB) para calibrar la solvencia de un país y qué tan elevada es la deuda respecto del tamaño de la economía.

La Ley de Responsabilidad Social Fiscal establece como objetivo que la deuda neta no supere el 40% del PIB. Esa meta ya fue rebasada al cierre de 2019 y si se toman como referencia los datos de deuda del mes de mayo y la estimación del PIB para el cierre del ejercicio, que será inferior al de 2019, la relación deuda neta/PIB superaría el 48%.

Para el financista Álvaro Naranjo, “ahora podemos ver un poco más claro el panorama de deuda en Pana má. Pienso que tendrán que emitir más deuda y que las estimaciones de decrecimiento del PIB son muy conservadoras. Por tanto puede que el porcentaje de deuda/ PIB proyectado será aún mayor para finales del año”.

En sus intervenciones públicas más recientes, el ministro de Economía y Finanzas, Héctor Alexander, ha señalado que además de la emisión de bonos, el Gobierno sigue negociando nuevas líneas de financiamiento para atender los distintos requerimientos de la crisis.

Por lo tanto, es de esperarse que a medida que avanza el año los indicadores de deuda sigan elevándose.

Deuda pública aumenta $5,559 millones en un año

El economista Carlos Araúz manifestó que en una situación como la actual, con una baja recaudación fiscal y sin ingresos extraordinarios que puedan compensar la falta de actividad económica, se justifica un aumento de la deuda.

No obstante, también advirtió de que el uso de esos recursos es igualmente importante. “Usar deuda para seguir pagando infladas planillas o viáticos no es sano: el ajuste en el salario de servidores públicos es una alternativa inmediata de ahorros para solidariamente aguantar hasta diciembre de 2020”, apuntó.

Para el economista, “el uso de la deuda para revitalizar micro y pequeñas empresas, apoyar al trabajador suspendido y proteger al cuerpo de médicos y enfermeros que nos cuidan todos los días hace sentido”.

Por su parte, el también economista Raúl Moreira señaló que “los programas de auxilio a los grupos de población afectados por la pandemia habrían de requerir una importante cantidad de recursos que podrían causar que tanto el límite de endeudamiento como del déficit se podrían exceder y que eso se podría entender y permitir, siempre y cuando esos recursos llegaran efectivamente a satisfacer las necesidades de la población”.

Moreira recordó que en el pasado “hemos tenido peores registros fiscales y con una adecuada gestión se logró su saneamiento hasta obtener el ansiado grado de inversión, por lo cual encontrándonos sumergidos en una crisis global, esta situación se podría esperar ahora más que nunca”.

A pesar de la incertidumbre causada por la crisis y del aumento de la deuda en los últimos años, Panamá sigue gozando de la confianza de los inversionistas internacionales, señaló la Dirección de Financiamiento Público del Ministerio de Economía y Finanzas, que destacó que el indicador de riesgo soberano de Panamá se mantuvo por debajo de países de la región como Uruguay, Colombia, Brasil o México.

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