El consumidor panameño es fanático del dinero plástico. Paga desde gastos pequeños como el supermercado, el transporte, las entradas al cine y el almuerzo con los compañeros de trabajo; hasta emergencia hospitalaria, remodelaciones del hogar, fiestas de cumpleaños y viajes familiares.
El uso creciente de este crédito es visible en los reportes oficiales. Al mes de julio se le adeudaba a los bancos locales 2 mil 526 millones de dólares por el uso de la tarjeta de crédito.
La cifra representa un aumento de 8% o 181 millones de dólares respecto al saldo registrado en el mismo período del año anterior, cuando se contabilizó una deuda por 2 mil 345 millones de dólares, de acuerdo con un reporte de la la Asociación Panameña de Crédito (APC Intelidat)
La deuda se condensa en 777 mil 405 tarjetas de créditos que poseen actualmente clientes de 47 emisores bancarios.
Del total de tarjetas de crédito activas, 39 mil o el 5.1% presentan saldos morosos por más de 60 días, según señala la APC Intelidat.
Otro reporte, de la Superintendencia de Bancos de Panamá, distingue que la deuda aglomerada por concepto de dinero de plástico representa un 20% del total de la cartera de consumo que acumula una deuda de 12 mil 240 millones de dólares al mes de junio de este año.
Las tarjetas de crédito son el salvavida al que acuden clientes que buscan practicidad en sus transacciones, y también muchos compradores empedernidos. Existen usuarios que se enfrentan a menos ingresos y no ajustan sus gastos recurrentes. Entonces, la tarjeta se vuelve una extensión ficticia de sus recursos, engrosando sus deudas bancarias.
Los especialistas en finanzas personales aconsejan darle el uso correcto a esta herramienta para no caer en morosidad. Recomiendan no consumir más de un 40% del total disponible en su tarjeta, pagar siempre más del mínimo que indica su estado de cuenta, pagar a tiempo para evitar cargos adicionales y no usar la tarjeta como una extensión de su salario, sino como una herramienta útil en casos de emergencia.
Según un reporte comparativo de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco), la tasa de interés más baja que hay en el mercado en tarjeta de crédito es de 16%, mientras la más alta es de 28% al año.
