Las remesas que envían emigrantes a Guatemala, en su mayoría de Estados Unidos, desaceleraron drásticamente en los primeros cuatro meses del año, mientras que las deportaciones desde territorio estadounidense cayeron un 35.2% por el coronavirus.
Los guatemaltecos radicados en el extranjero enviaron entre enero y abril pasados un total de 3 mil 80 millones de dólares, apenas un 0.3% más que en el mismo lapso del 2019, detalló en un informe el Banco de Guatemala (Banguat, central).
De acuerdo con el informe, el flujo anual de remesas empezó a desacelerar en marzo y se profundizó en abril, un escenario previsto por autoridades a causa del Covid-19.