Después de llegar el pasado mes de agosto a un nivel máximo de $28,105 millones correspondientes a más de un millón de préstamos modificados en el marco de la pandemia del nuevo coronavirus, en los dos últimos meses se ha producido un descenso en la cantidad y el saldo de préstamos modificados, algo que es interpretado como un factor positivo por varios representantes de la industria bancaria.
Con la llegada del nuevo coronavirus y la grave crisis económica ocasionada, la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) aprobó acuerdos regulatorios para permitir periodos de gracia y la modificación de términos y condiciones de los préstamos, de manera que los clientes bancarios pudieran reducir niveles de pagos mensuales, toda vez que muchas personas y empresas vieron cómo sus ingresos se redujeron o desaparecieron.
Extensión de alivio hasta junio de 2021
Con el Acuerdo 13-2020, la Superintendencia de Bancos de Panamá extendió hasta junio de 2021 el plazo para que bancos y clientes puedan modificar las condiciones de los préstamos.
La medida fue adoptada teniendo en cuenta la incertidumbre que aún reina sobre el comportamiento de la pandemia.
Desde la industria se considera que si la reactivación de las actividades continúa, se recuperan empleos y no hay nuevos cierres de la economía por eventuales rebrotes, la tendencia de la cantidad de préstamos modificados debería seguir en descenso.
En un primer momento, la industria tomó la determinación de aplicar una moratoria automática, lo que elevó considerablemente el número y el saldo de préstamos modificados.
“Si un crédito, por alguna razón, al principio fue catalogado como modificado, pero en realidad el crédito ha continuado pagándose en tiempo y forma, ese crédito tiene que ponerse como un préstamo normal porque sus condiciones originales no se cambiaron. Lo que pasó en gran medida es que cuando se dio la prórroga automática, no se discriminó”, explicó a este diario el superintendente de Bancos, Amauri Castillo.
A partir de julio, cuando concluyó la moratoria automática, comenzó un proceso de depuración de la clasificación de los préstamos, lo que ha contribuido a rebajar la cantidad de créditos modificados.
En esa segunda fase, los clientes tenían que demostrar que habían sido afectados por la pandemia para recibir las medidas de alivio.
En esas conversaciones entre bancos y clientes se alcanzaron acuerdos para conceder periodos de gracia temporales, pero también para modificar la estructura del préstamo en el tiempo, extendiendo los plazos y rebajando las letras.
En ese sentido, Aimeé Sentmat de Grimaldo, presidenta de la junta directiva de la Asociación Bancaria de Panamá, explicó que de esta forma el cliente puede tener tranquilidad más allá de un corto plazo estipulado en un alivio financiero y saber que podrá hacer frente a su obligación a lo largo del tiempo.
Un tercer factor en la ecuación sería la de clientes, tanto corporativos como personales, que han recuperado su ingreso en el proceso de reactivación y han regresado a cumplir con sus compromisos.
Rolando Martínez, director senior de Instituciones Financieras de la agencia de calificación de riesgo Fitch Ratings, señaló que el hecho de que se reduzcan los niveles de diferimiento significa que más clientes tienen la capacidad de pagar los préstamos según las condiciones que tenían.
Un informe de la calificadora compara el nivel de préstamos modificados de Panamá con los de Colombia, Chile, México, Brasil y Perú.
Panamá es, junto a Colombia, el país de los que están en el análisis con mayor nivel de préstamos diferidos respecto a la cartera total de crédito, mientras que se destaca como el primero cuando el nivel de préstamos modificados se compara con el tamaño de la economía.
Martínez dijo que en este indicador incide el hecho de que en Panamá muchos bancos tomaron la opción de hacer modificaciones de préstamos de forma generalizada en un primer momento y posteriormente se fue revisando caso por caso, para ver si continuaban con estas medidas.
En otros países de la región no se dieron moratorias automáticas y, según Martínez, tampoco todos los sistemas revelan esa información.
