El parque de atracciones Disney World abrió algunos negocios y restaurantes, mientras las ciudades de Miami y Miami Beach habilitaron sus tiendas siguiendo un plan de reactivación “por fases” en Florida que busca mantener a los turistas a raya.
Si bien algunos restaurantes y tiendas del paseo comercial “Disney Springs” en Orlando, en el centro de Florida, abrieron, la nueva realidad de la pandemia se mantenía muy presente.
Estacionamientos limitados, barreras para facilitar el distanciamiento social, horarios de visita reducidos, empleados continuamente desinfectándolo todo. Y los visitantes deben usar mascarillas y pasar por un control de temperatura corporal en la entrada.
La reapertura viene además con una sombría advertencia: “Covid-19 es una enfermedad extremadamente contagiosa que puede conducir a enfermedad grave y muerte”, escribe Disney Springs en su portal de internet.
