Las salidas netas de capitales de China aumentaron el año pasado a un máximo histórico de $725 mil millones y podrían seguir en avance si las compañías estadounidenses enfrentan presiones para repatriar sus ganancias, dijo ayer el Instituto de Finanzas Internacionales (IFF).
El grupo, conocido por rastrear los movimientos de capitales que ingresan y salen de países en desarrollo, estimó que el éxodo neto de fondos desde China fue $50 mil millones más alto en 2016 en relación con 2015, lo que opaca los flujos de capitales que recibieron otras economías emergentes.
Las salidas, que causaron el año pasado un declive de $320 mil millones de las reservas de China en moneda extranjera, han llevado a las autoridades a reforzar sus restricciones. El yuan se desvalorizó 6.5% contra el dólar en 2016, la mayor caída anual de su historia.
El IFF estimó que las salidas de capitales de China alcanzaron $95 mil millones en diciembre y destacó que el aumento del proteccionismo, especialmente en Estados Unidos tras la elección como presidente de Donald Trump, exacerbaría la situación.