El presidente Iván Duque pidió el fin de los bloqueos de vías en las protestas masivas contra su gobierno que han sido violentamente reprimidas, mientras intenta desactivar la crisis a través de un diálogo con distintos sectores, que este fin de semana incluirá a los jóvenes.
“El rechazo tiene que ser categórico a estas expresiones que son violentas”, dijo el mandatario tras un encuentro con medios.
Las manifestaciones, que se han regado por todo el país pero se sienten con especial fuerza en Bogotá, Medellín y Cali, las principales ciudades, completaron el viernes diez días, aunque menos concurridas que en el inicio de la semana.
Sin embargo, varios bloqueos viales están generando desabastecimiento de combustibles, alimentos y medicamentos en ciudades como Cali o Pereira (Risaralda, centro-oeste). Desde que estalló la crisis el 28 de abril, se han registrado 733 cortes de carreteras, según el gobierno.
A poco más de un año de acabar su mandato, Duque enfrenta la presión en las calles avivada por la represión policial. Veintiséis personas han muerto y, según las autoridades, hay 680 civiles y 826 uniformados lesionados.
Aunque mayoritariamente pacíficas, algunas protestas derivaron en violentos choques con la policía y destrozos que el gobierno vincula con “vandalismo alimentado por grupos armados ilegales”.
Pero la fuerza pública está bajo fuertes cuestionamientos por presuntas violaciones de derechos humanos que le han valido críticas inusuales de la comunidad internacional.

