La economía europea, que se ha visto golpeada nuevamente por restricciones destinadas a contener la propagación del coronavirus, se enfrenta a una lenta recuperación el próximo año, lo que la deja expuesta a un aumento en el número de empresas que quebrarán y a un desempleo a largo plazo.
La Comisión Europea dijo que la economía de la eurozona crecerá 4.2% en 2021, menos de lo previsto anteriormente. Prevé una recesión más superficial este año, aunque esa proyección no incluye los cierres establecidos por los Gobiernos, los que podrían causar que algunas de las economías más grandes de la región vuelvan a la recesión.
“El repunte de Europa se ha interrumpido debido al resurgimiento de los casos de Covid-19”, dijo Paolo Gentiloni, comisionado de la Unión Europea para la economía, en un comunicado. “En el contexto actual de incertidumbre muy alta, las políticas económicas y fiscales nacionales deben seguir siendo de apoyo”.
Los Gobiernos, que durante meses se resistieron a imponer nuevos bloqueos, se vieron obligados a tomar medidas drásticas las últimas semanas e imponer restricciones estrictas a los sectores de la hotelería, las ventas minoristas y los viajes. Están inyectando más ayuda para apoyar a las empresas a superar las paralizaciones, pero el riesgo de que las cosas empeoren aún es grande.
La comisión advirtió que la pandemia podría dejar “cicatrices más profundas” que lo previsto, “principalmente por un mayor número de quiebras corporativas y efectos de histéresis en los mercados laborales”.
También advirtió que los Estados miembros podrían seguir “trayectorias de crecimiento bastante diferentes” dependiendo de la estructura de sus economías.
