La estatal Empresa de Generación de Energía, S.A. (Egesa) estima necesario actualizar los estudios de factibilidad del proyecto hidroeléctrico Bocas del Toro o Changuinola II, para poder confeccionar los pliegos y convocar a la licitación.
Durante la sustentación de su presupuesto para el 2021, en la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional, el gerente de Egesa, Rafael Terán, dijo que es difícil confeccionar los pliegos con estudios de 2013.
Esta concesión fue recuperada por Egesa en 2016, tras un acuerdo entre el Gobierno y la constructora brasileña Odebrecht, que se la había adjudicado y que la devolvió tras los escándalos de corrupción de esta empresa.
Desde entonces, Egesa no ha podido encontrar un socio inversionista. Se trata del último proyecto hidroeléctrico que se construiría en el país con un embalse. Sería una planta de 223 megavatios de capacidad, que representa una inversión superior a los $1,300 millones.
Para el presupuesto de 2021, Egesa solicitó al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) $2 millones 352 mil, pero la entidad recomendó $1 millón 782 mil, es decir, una disminución de $570 mil.
Con el monto asignado, el presupuesto solo alcanza para cubrir los gastos de operaciones y muy poco para inversión, indicó Terán. En este monto solo se incluye una partida para los informes de aplicación del estudio de impacto ambiental que buscan mantener la vigencia de la concesión del proyecto de Bocas del Toro.
Durante la sustentación del presupuesto, el presidente de la comisión legislativa, el bocatoreño Benicio Robinson, insistió en la necesidad de desarrollar el proyecto porque, además de ser energía limpia, generaría muchos empleos.
Incluso se ofreció a gestionar ante el MEF los fondos necesarios para que se actualicen los estudios de factibilidad. “Todos los años hablamos lo mismo y, para nosotros, no nos da ningún resultado si eso no camina”, señaló Robinson.
Manifestó que conoce de una empresa de Canadá, otra de Turquía y muchas que están interesadas en el proyecto. Pidió a Terán que gestione una cortesía de sala en la directiva de Egesa, que preside José Simpson Polo.
