Las operaciones del Canal de Panamá están conectadas con 1,700 puertos, atiende 144 rutas marítimas y 160 países son usuarios de la vía. No hay forma de escapar a los efectos adversos del coronavirus, la pandemia que ha puesto al mundo de rodillas.
El desafío inmediato para el Canal será preservar la salud de los 10 mil trabajadores que tiene la ruta acuática. Hay que evitar el contacto con cualquier embarcación que llegue a Panamá con personas afectadas por Covid-19. Y, en paralelo, se deben establecer controles férreos para que los posibles contagios comunitarios no se conviertan en un foco de propagación.
Efectos adversos
3,600. Esta es la cantidad de personas que actualmente trabaja en el Canal. Se redujo en 30% el número de colaboradores por los próximos 14 días.
52. Es el número de cancelaciones que han hecho los barcos que mantenían una reserva para transitar en la vía acuática, según las cifras oficiales.
“Seguiremos operando el Canal mientras el capital humano no corra riesgo”, dijo Ricaurte Vásquez, administrador del Canal de Panamá, quien ayer habló en un encuentro virtual sobre la situación actual en la vía acuática. En este tema, reiteró, no hay tintes grises.
Sin embargo, cuando se le preguntó sobre las proyecciones económicas y una posible merma de los ingresos y una disminución en el tránsito de buques, Vásquez advirtió que no puede tener una respuesta en este momento. ¿Por qué? Porque la actual situación “apenas tiene dos semanas y el mercado no ha reaccionado en plena fuerza”.
Todo dependerá de la contención del brote a nivel mundial, las medidas que tomen los puertos de Estados Unidos y qué tan rápido se reactiven las zonas productoras e industriales de Asia.
“Pareciera que la situación en origen [de las rutas] en Asia se están normalizando, pero lo que sucede en la costa este de Estados Unidos no está claro aún para nosotros”, explicó.

Lo que sí reconoció es que “la economía va a estar más lenta”. Por consiguiente, “la operación del Canal de Panamá se va a ver afectada negativamente. Cuánto, es lo que está por verse”.
Por el Canal pasa el 6% del comercio mundial. Y si a causa del coronavirus se ralentiza la actividad comercial, se cierran puertos y se detiene la productividad, pues el Canal resentirá todo.
Vásquez, quien a principio de año había advertido sobre el gran reto de preservar agua y de allí la necesidad de establecer un cargo fijo por el uso de este recurso, indicó que no será hasta finales de abril cuando habrá un volumen de tránsito de barcos que respondería a las circunstancias actuales, lo que de alguna forma podría servir como un barómetro para los meses que se avecinan.
Para el año fiscal 2020, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) había calculado ingresos por 3,426 millones de dólares, y aportes directos al Estado por 1,824 millones de dólares.
Estas cifras, evidentemente, habría que revisarlas, pues fueron basadas sobre supuestos antes de la crisis del coronavirus y sus estragos en el mundo.
Buques cancelan paso por la ruta
Vásquez precisó que hasta la fecha se han cancelado 52 tránsitos: 35 corresponden a cruceros y 17 a buques de otro tipo, como contenedores, que representan uno de los segmentos más importantes del Canal.
La vía, además, trabaja con el 30% de su fuerza laboral.
El Canal de Panamá opera hoy, y al menos por los próximo 14 días, con una fuerza laboral de 3 mil 600 de sus 10 mil empleados, como parte de las medidas temporales y extremas que se realizan en las operaciones de la ruta a raíz de la pandemia mundial del Covid-19.
Hasta el 26 de marzo, el Canal había confirmado 7 casos positivos de coronavirus.
Hay 200 personas en aislamiento voluntario y otros 600 trabajadores obligados por el Ministerio de Salud a guardar cuarentena en sus casas, debido a contactos con familiares o cónyuges enfermos.
La mayoría de los trabajadores ha sido enviada a sus casas durante dos semanas de vacaciones, mientras que otros laboran con la modalidad del teletrabajo, y quienes hacen parte de la operación diaria en el tránsito de buques son y serán asignados a trabajar con las mismas cuadrillas para tener la opción de aislar a todo el grupo, en caso de que se presente algún nuevo caso de Covid-19.
En estos momentos, se mantienen conversaciones entre la administración de la vía y los trabajadores para hacer modificaciones en la rotación de los turnos, con el objetivo de que haya menos personas expuestas cada vez que se realiza el tránsito de un buque.
Será importante extremar las medidas de seguridad para seguir garantizando un servicio al mundo en tiempos de tanta fragilidad económica y crisis humanitaria.
“Tenemos que servir a los buques que piden tránsito y eso lo seguimos haciendo día a día. La crisis por el coronavirus es muy diferente a cualquier otra que hemos visto [...] Vamos generando conocimiento sobre la marcha y vamos a seguir trabajando de manera que podamos ir asignando los recursos de manera segura, cumpliendo las normas sanitarias para poder servir a los clientes”, puntualizó Vásquez.