El diálogo por la Caja de Seguro Social (CSS) inició ayer las mesas temáticas para encontrar soluciones a la crisis que enfrenta el sistema de pensiones.
Aunque las conversaciones respecto a los trabajadores independientes e informales para que se conviertan en cotizantes fue incipiente, el encuentro sirvió de punto de partida respecto al complejo escenario que enfrenta la CSS.
El principal reto financiero de la entidad viene representado por las propias tendencias laborales en el país.
El año pasado se perdieron 288 mil 951 empleos, mientras que se registran 777 mil empleos informales no agrícolas, es decir, un 52.8% del empleo informal, frente al 44.9 % de agosto de 2019.
Panamá genera principalmente empleo informal. Según datos de la Contraloría General de la República, de 2010 a 2020, el 92% de los empleos generados fueron informales.
La Organización Internacional de Trabajo (OIT) define como informales a los empleados privados sin contrato laboral, los independientes (aunque paguen impuestos y coticen a la CSS), patronos con menos de cinco trabajadores, empleadas domésticas y trabajadores familiares.
Ayer, el organismo internacional precisó que la caída del empleo y de las horas de trabajo se ha traducido en una reducción drástica de los ingresos laborales y el consiguiente aumento de la pobreza a nivel mundial.
En comparación con 2019, la categoría de trabajadores pobres o sumamente pobres (es decir, que esas personas y sus familias viven con una suma inferior a 3.20 dólares por persona al día) se ha engrosado con 108 millones de personas.
El informe de la OIT, llamado Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo: Tendencias 2021 concluye que la crisis de la Covid-19 ha afectado con más dureza a los trabajadores más vulnerables.
Dada la falta de protección social generalizada –por ejemplo, la de los 2,000 millones de trabajadores del sector informal– las perturbaciones laborales relacionadas con la pandemia han tenido consecuencias catastróficas para los ingresos de las familias.
Se prevé que en 2022 el número de personas desempleadas en el mundo se sitúe en 205 millones, por encima de los 187 millones de 2019.

