El año 2019 representó para el Fondo de Ahorro de Panamá (el “FAP” o “Fondo”) un año récord, cerrando el mismo con un retorno anual (antes de costos) de 9.57%, y por encima del promedio anual de 3.42% desde la creación del Fondo en 2012.
Estos resultados se dieron fundamentalmente por el buen comportamiento de la economía estadounidense (donde el Fondo invierte principalmente), la postura hacia el crecimiento por la Reserva Federal de Estados Unidos durante el año, y los avances percibidos en la disputa comercial entre Estados Unidos y China.
Todo lo anterior contribuyó a un mayor apetito por parte de los inversionistas en todas las clases de activos financieros en que invierte el Fondo dando como resultado un 2019 con retornos históricos.
Entrando el 2020, todo cambió: El giro negativo que hemos observado en los primeros meses como resultado de la emergencia médica (Covid-19) se ha transformado en una calamidad económica mundial de grandes proporciones, creando una dislocación en los precios de activos a nivel global y exacerbando la volatilidad de los mismos.
Es por esto que, ahora más que nunca, el FAP debe mantener su enfoque a largo plazo, donde la diversificación y la liquidez son claves.
Dicho enfoque nos ha permitido conformar en los últimos años un fondo de inversión resiliente, logrado a través de la asignación estratégica de activos, que comprende un apetito al riesgo moderado, una convicción de inversión disciplinada, y un fundamento económico-financiero firme.
No perseguimos los mercados, ni reaccionamos desordenadamente a los movimientos bruscos en los precios de los activos; nuestros resultados a lo largo de los años son testamento de lo dicho, y esperamos que lo continúe siendo por el futuro.
Como parte de este buen manejo de activos, la junta directiva ha continuado innovando. Por ejemplo, en el 2019, se aprobó el uso de un portafolio de referencia. El mismo fue diseñado como un marco de referencia para medir de forma transparente las expectativas de riesgo y retorno absoluto a mediano y largo plazo del portafolio, como resultado de su asignación estratégica de activos.
Adicionalmente, la Junta Directiva recientemente aprobó incursionar en inversiones de capital privado. Esta nueva clase de activo formará, en el momento oportuno, parte fundamental de un portafolio estratégico global a largo plazo, además de mejorar la relación riesgo/retorno del mismo.
Es difícil pronosticar cuándo mejorará la crisis pandémica actual, y por ende la economía mundial. Está claro que sin una terapia exitosa o una vacuna que elimine este flagelo, continuaremos enfrentando mayor incertidumbre en los precios de activos y mayor volatilidad de los mercados financieros.
Sin embargo, la correcta y disciplinada gestión del Fondo en estos años nos ha permitido contar hoy con un fondo sólido, listo para contribuir en la manera que determine el Gobierno a la actual emergencia de salud, cumpliendo con la razón principal por la cual fue creado originalmente: como vehículo de estabilización ante un estado de emergencia.
El autor es el ejecutivo principal del FAP.