Los consumidores panameños reciben la energía eléctrica de una matriz energética que está distribuida entre generación de las centrales hidroeléctricas y de la planta de gas natural, de las de bunker, eólicas y solares.
El gas natural entró al mercado eléctrico panameño en 2018 con la inauguración de la planta de generación de AES Colón, que tiene una capacidad de 381 megavatios.
Este nuevo componente en la matriz es considerado como un combustible de transición a las fuentes de energía renovables no convencionales, como la solar y la eólica.
Tras el conflicto entre Rusia y Ucrania, hubo un alza en el precio del petróleo y del gas natural en los mercados internacionales, debido a la demanda de los distintos países consumidores.
De acuerdo con AES, el alza en el precio del gas natural no afectará la tarifa porque existe un contrato de precio fijo, pero además, producto del conflicto en Ucrania, tampoco se prevén efectos directos en otras fuentes, comentó el secretario de Energía, Jorge Rivera Staff.
“Desde el inicio de la afectación al sector energía por el conflicto en Ucrania, hemos solicitado a los agentes generadores térmicos del sector eléctrico como a los agentes del sector hidrocarburos [líquidos y gaseosos] información respecto a posibles riesgos en su cadena de suministro y las estimaciones de impacto en precios, no encontrando a la fecha señales de afectación en ese sentido”, reafirmó Rivera Staff.

Una cuarta parte o 26% de la generación eléctrica actual en Panamá lo aporta la planta de AES Colón. Un 27.8% de la energía proviene de las hidroeléctricas; 17.7%, de bunker; 11.8%, de las eólicas, y 7.7%, de las solares.
Las plantas de bunker se comenzaron a utilizar semanas atrás con la llegada de la temporada seca, porque se redujeron los aportes de las hidroeléctricas.
Esta energía que producen las generadoras la distribuyen a los clientes las empresas ENSA y Naturgy, según el área de concesión, luego de obtener contratos pactados en un proceso de licitación.
Estos acuerdos establecen un precio por kilovatio hora para el consumidor final en un plazo determinado. En el caso de la planta de gas natural de AES, el PPA (siglas en inglés de acuerdo de compraventa de energía) es por 10 años y se comenzó a despachar en 2018.
Este precio fijo establecido en el contrato es el que permite que la parte de gas natural en generación en Panamá no resulte un problema, explicó el gerente de AES Panamá, Miguel Bolinaga.
Es una de las ventajas de tener la energía y potencia contratada, porque de esa manera se mantiene un precio fijo por el periodo acordado, sin impactar con un incremento a la tarifa de los consumidores finales.
En Panamá, la tarifa eléctrica se revisa cada seis meses para determinar si se aplicarán ajustes para el siguiente semestre, con base a los precios de los combustibles y otros componentes.
Renovables crecen
En todo el país hay 37 plantas fotovoltaicas, que suman 445.1 megavatios de capacidad, de acuerdo con el registro de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos.
Todas estas plantas están en operación actualmente y aportan energía a la red del sistema.
La mayoría de estas centrales solares son de 10 y menos megavatios. La planta solar más grande es de Avanzalia, con 120 megavatios de capacidad. Se trata de un parque solar ubicado en Penonomé, con 450 mil paneles solares para suministrar energía renovable y limpia a la red eléctrica de Panamá.
El parque de las plantas eólicas suma 270 megavatios, mientras que las hidroeléctricas totalizan mil 754 megavatios de capacidad instalada, incluyendo las plantas de pasada y las que tienen embalses.

