Aunque todas las proyecciones económicas que se conocen sobre el desempeño de la economía panameña en 2021 apuntan a un fuerte crecimiento -en algunos casos de dos dígitos-, la remontada se debe registrar a partir del segundo trimestre, ya que el primero cerrará en números rojos.
Eso es lo que adelanta el dato del índice mensual de actividad económica (Imae), un indicador de la producción, que cerró el primer trimestre del año con una caída de 10% respecto al mismo periodo del año anterior, según datos del Instituto de Estadística y Censo (Inec) de la Contraloría General de la República.
La entidad señala en una nota que en el primer trimestre, el índice “continúa manteniendo una contracción, debido a los efectos de la emergencia sanitaria que ha causado la Covid-19 sobre la economía”.
Explotación de minas, pesca, servicios de salud privada y administración pública presentaron un desempeño positivo, mientras que “el resto de los sectores mantuvieron una incidencia negativa”, según el Inec.
Entre ellos se encuentran algunos de los más importantes para la economía, como hoteles y restaurantes; industrias manufactureras; intermediación financiera; construcción; comercio; transporte, almacenamiento y comunicaciones, y actividades inmobiliarias.
Los resultados del primer trimestre están marcados por las restricciones impuestas por el Gobierno en las primeras semanas del año para contener la segunda ola de casos del nuevo coronavirus, incluyendo una cuarentena total durante los primeros días del año, que dio paso a una flexibilización paulatina y a la reactivación de los negocios.
Esto se aprecia en el nivel de la producción, ya que los resultados de febrero y de marzo mejoran frente a los de enero y aunque siguieron por debajo de sus pares del año pasado, las caídas fueron menos pronunciadas.

El Inec destaca en su reporte que en la comparación de marzo de 2021 con marzo de 2020, algunas actividades ya tuvieron un comportamiento positivo.
Este es el caso de la actividad comercial en indicadores como el comercio mayorista local y el movimiento en la Zona Libre de Colón; actividades de transporte, almacenamiento y comunicaciones, como los peajes del Canal, las telecomunicaciones y el movimiento de contenedores en los puertos, así como algunos segmentos de la producción industrial manufacturera.
Aunque la tendencia es ascendente cuando se observa la evolución de la actividad mes a mes, varios economistas consultados apuntan a que el proceso de recuperación es lento.
El economista Felipe Argote consideró que en marzo la actividad tenía que haber crecido, porque ya se estaría comparando con un mes del año pasado en el que, en el último tramo, se empezaron a aplicar los cierres generalizados de negocios y se ordenó el confinamiento de la población.
Ese confinamiento se prolongó durante buena parte de 2020 y, por lo tanto, eso se debe reflejar en los datos de abril, que ya debería mostrar una mejora respecto a su similar del año pasado.
Pero ese crecimiento será en parte consecuencia de un efecto rebote, ya que la base de la que se parte es muy baja por la fuerte caída del año pasado.
Para que haya un mayor dinamismo de la economía, tanto Argote como Olmedo Estrada, expresidente del Colegio de Economistas de Panamá, reclaman una mayor inyección de recursos a la economía.
Argote defiende que “si no se motiva el crecimiento de la demanda, no hay forma de recuperar la economía”. Para ello propone aumentar el apoyo a los empleados con contratos suspendidos, lo que permitiría que las personas pagasen sus deudas y ayudaría a fomentar los créditos nuevos.
Además, señaló que debe ejecutarse un agresivo plan de infraestructuras para dinamizar la construcción, un sector que tiene un peso relativo muy importante en la economía y cuya caída explicó buena parte de la contracción económica de 2020.
El economista dijo que esta es una actividad que genera empleo y además una derrama en las comunidades, lo que puede contribuir a animar el consumo, otro de los sectores importantes de la economía panameña.
En contraste, cuestionó el lento avance de la línea 3 del Metro de Panamá y la reducción del alcance del proyecto conocido como corredor de las playas.
Por su parte, Estrada señaló que los números van a mejorar a partir del segundo trimestre del año, pero reclamó que se necesitan inversiones, por ejemplo a través de las Asociaciones Público Privadas, o de las leyes que promueven el establecimiento de multinacionales.
El gremio de economistas tiene una proyección de crecimiento para este año entre 9% y 11%, un rango en el que se mueven también las estimaciones del Banco Mundial y de la calificadora de riesgo Moody’s Investors Service. Más optimista es la proyección del Fondo Monetario Internacional: 12%.
Estrada dijo, no obstante, que se podría estar “afinando” esa estimación, ya que si pasa el tiempo y no se aprecia un mayor dinamismo de la economía, el resultado del año podría ser inferior al 9%.

