Ventana Fiscal

El muro de los lamentos

En materia de impuestos existe, desde tiempos inmemoriales, un muro de lamentos donde acudimos para llorar nuestras obligaciones tributarias pues, como es del conocimiento general, nadie quiere pagar impuestos aunque todos queremos disfrutar de los beneficios de un país que facilite las oportunidades de trabajar, de vivir en paz con la mayor seguridad posible, de tener acceso a la educación, de poder hacer fortuna, de ver el sol cada mañana, etc.

El natural rechazo a los impuestos nace de su origen impositivo y se acentúa cuando no se siente la justa utilización de los mismos. Aunque sea relativo, como todas las verdades. Ante cualquier abuso de los recursos del Estado nos referimos a la mala utilización de “nuestros impuestos”, como si fuera su única fuente de ingresos, quizás porque salen directamente del bolsillo del contribuyente. Y así comienzan los reclamos y los lamentos.

La Dirección General de Ingresos (DGI), ese muro de lamentos, es donde acuden quienes realmente están afectados y hasta los del círculo cero, ya sea por demoras en la atención al contribuyente, por los enredos de los estados de cuenta de los impuestos, por las gestiones de cobro que realiza ante cualquier morosidad tributaria o por las acciones de fiscalización. Lo cierto es que a la DGI llegan quienes son y los que parecen ser “honorables” y los que no lo son tanto, algunos con razón y otros por relaciones políticas y al margen de las obligaciones como contribuyentes.

Hoy es necesario resaltar que, a pesar de la crisis económica que nació de la crisis sanitaria, las oportunidades que se han ofrecido a los contribuyentes para regularizar su situación fiscal han sido extraordinarias, empezando con la Ley de Amnistía del 2019 y sus extensiones o prórrogas, que han propiciado la eliminación de recargos, intereses y multas bajo ciertas condiciones. En adición, tenemos arreglos de pago que eliminan una parte importante de las sanciones y otorgan plazos adicionales para pagar los impuestos causados y morosos.

Como muestra está la última facilidad ofrecida por la DGI mediante la Resolución 201-7016 de 5 de octubre de 2020 para presentar los Informes de Compras de Bienes y Servicios (Formulario 43) de los meses de febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio y agosto del 2020 (7 meses) hasta el 31 de octubre del 2020, sin la imposición de la multa de $1,000 que se causa automáticamente por cada mes de incumplimiento. Esto es en atención a los controles de movilidad que impedían el libre tránsito para los contadores y demás personal de oficina.

Cápsula fiscal – Los Informes de Compras e Importación de Bienes y Servicios (formulario 43) deben ser presentados por todo contribuyente que esté obligado a presentar declaración jurada de rentas y que haya tenido ingresos brutos iguales o mayores de $1 millón y/o posea activo total por un valor igual o superior de $3 millones, en el período inmediatamente anterior a informar.

El autor es consultor fiscal

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