El petróleo bajó ayer consolidando sus posiciones tras una semana de fuerte alza e hizo una pausa por las expectativas de reinicio de las exportaciones iraníes y el cierre de refinerías en Texas.
El precio del barril de petróleo del mar del Norte para entrega en abril, el más negociado en Londres, perdió un 0.62%, para terminar a 92.69 dólares.
En Nueva York, el barril de West Texas Intermediate (WTI) para marzo cedió 1.07%, para finalizar a 91.32 dólares.
Los precios quedaron bajo presión por la interrupción de la actividad de tres grandes refinerías de Texas conectada a una ola de frío en Houston (Valero), Pasadena (Chevron) y Galveston (Marathon).
Los analistas de Morgan Stanley confirmaron su previsión de que el barril de Brent está encaminado hacia un precio de 100 dólares.
La semana pasada los precios del petróleo subieron en varios mercados, impulsados por factores favorables desde el frío en Estados Unidos hasta las dudas sobre el anuncio de Opep de aumentar 400,000 barriles diarios en marzo, pasando por la emergente crisis ucraniana.
“Hay inquietud a propósito de la situación en Texas”, reportó Robert Yawger, responsable de los contratos de energía a término en Mizuho Securities.
Ese estado ha sido golpeado por una tormenta invernal que hizo bajar las temperaturas por debajo de cero en algunas regiones. Otra tormenta también afectó el noreste del país lo que implica el aumento en el consumo de energía.
A esto se suma la crisis en Ucrania que no parece dar señales de terminar en el corto plazo.

