El petróleo volvió a derrumbarse ayer en un mercado que sufre por sobreoferta y por un caída de la demanda mundial de crudo por la crisis del coronavirus.
En Nueva York, el barril de WTI para entrega en abril terminó en $20.37, una fuerte baja de 24.4% a un mínimo desde febrero de 2002. En tanto el barril de Brent del mar del Norte para entrega en mayo terminó en $24.88 en Londres, en caída de más de 13%, un mínimo desde 2003.
El WTI y el Brent perdieron más de 60% de su valor desde el último máximo de inicios de enero.
El movimiento de pánico en los mercados del oro negro empezó el viernes 6 de marzo, último día de la cumbre interministerial de los Estados de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados en Viena.
El fracaso de las negociaciones entre el jefe de filas del cartel, Arabia Saudita, y el aliado más importante de la organización, Rusia, llevó a Riad a inundar el mercado para presionar a sus competidores. Esta decisión provocó una caída de precios, el lunes 9 de marzo, inédita desde la guerra del Golfo de 1991. Además, coincidió con una demanda mundial lastrada por la pandemia del nuevo coronavirus, que ha causado más de 8,000 muertos en todo el mundo y paralizado la economía.
Según el analista Bjarne Schieldrop, de SEB, a falta de acuerdo entre Riad y Moscú los precios del barril caerán hasta los 20 dólares, o “incluso menos” si la diferencia entre la oferta y la demanda alcanza los 10 millones de barriles diarios en el segundo trimestre, explicó.
“En ese caso, la caída sería solo temporal, puesto que, a ese nivel, solo algunos productores, como los sauditas, podrían sobrevivir, lo que haría que los precios subieran automáticamente“, indicó Ipek Ozkardeskaya, de Swissquote Bank.
