La actual administración de la Caja de Seguro Social (CSS) elabora un informe sobre la situación heredada de la institución, señaló el director general, Enrique Lau, al término de una reunión con el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) en la que compartió su plan estratégico de trabajo.
En ese reporte se esperan detalles sobre la situación del programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).
El programa, de donde salen los fondos para las jubilaciones, podría llegar a una situación crítica que tiene su origen en la reforma al sistema de pensiones de 2005.
En aquel momento se crearon dos subsistemas: uno solidario y otro de cuentas individuales.
Las personas que en 2005 tenían más de 35 años de edad quedaron en el sistema solidario, y quienes tenían menos de 35 en aquel momento pasaron a un subsistema de cuentas individuales.
Los nuevos cotizantes también entran al sistema de cuentas individuales, lo que significa que el sistema solidario sigue generando jubilados pero ya no tiene nuevos cotizantes, situación que hace insostenible en el tiempo el programa.
Además, los estados financieros de la CSS no han sido auditados. Un cambio de sistema informático provocó que cierta información se tuviera que introducir manualmente en los estados financieros.
“Cuando uno toca manualmente los estados financieros, los contamina, y por eso la Contraloría, de manera responsable, los conoce, pero no opina porque no tiene las condiciones que se exigen de que la información sea totalmente prístina”, afirmó Lau.
Para enmendar esta situación, se deben hacer ciertas actualizaciones en la plataforma tecnológica.
La CSS maneja información sobre el estado de las finanzas, pero que “no reúne esas características” de confiabilidad y “por eso no lo estamos comunicando”. No obstante, Lau dijo que independientemente de los resultados que arrojen los estados financieros, la situación de las finanzas de la entidad se conocerá, “aunque duela”.
