El pasado miércoles fue uno de esos días en los que la junta directiva de la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) recibió buenas noticias. El año 2019 cerró con emisiones por $3,325 millones, lo que equivale a un aumento del 53.5% respecto al año anterior.
Con esta cifra bajo el brazo, el equipo que forma parte del día a día operativo de la entidad reportó a la directiva que se ha dado una alta participación de nuevos emisores, quienes representan más de la mitad de los jugadores en lo que respecta a las emisiones de 2019.
Ramón Diez, director jurídico de la SMV, confirmó a este diario que, de 32 emisiones, 20 corresponden a entidades que participan por primera vez.
Los emisores son aquellas entidades con necesidades de financiamiento que acuden al mercado de capitales para captar recursos financieros.
El mercado de capitales les permite abaratar sus costos financieros y mejorar sus flujos de caja y para tal fin recurren a las emisiones.
Entre los emisores con mayor volumen registrado en 2019 destacan la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa), con dos emisiones por un total de $800 millones; Cable Onda, con una de $600 millones; Supermercados Xtra, que registró una emisión de bonos corporativos de $250 millones; y Corporación Interamericana para el Financiamiento de Infraestructura, con una emisión de $200 millones.
Además del protagonismo de los emisores recién estrenados, durante el año pasado también destacó la entrada en vigor del acuerdo que agiliza el registro para los emisores recurrentes.
A través de la norma recién aprobada, las entidades pueden hacer un registro abreviado; un mecanismo que acelera los trámites cuando se trata de viejos conocidos por parte del regulador.
En 2019, por otro lado, se derribó aquella hipótesis de que durante el año anterior se había tejido sobre el freno que podrían tener las emisiones nuevas al exigirse la calificación de riesgo como parte de los documentos que se deben incluir en toda solicitud de registro de valores.
Cuando se daba la discusión sobre la aplicación de esta norma, en vigencia desde 2018, algunos actores del mercado explicaban que, efectivamente, si una emisión contaba con calificación de riesgo, ello le otorgaba a los inversionistas mayor información sobre el nivel de riesgo de los valores, pero también encarecería el proceso y no constituiría una garantía de que el emisor siempre cumpliría con sus obligaciones.
En ese momento recomendaron que la presentación de la calificación de riesgo fuese opcional para aquellos emisores que consideraban viable obtenerla. Mientras que quienes no la presentaban, debían divulgarlo como un factor de riesgo.
Finalmente, la SMV decidió que fuese un requisito obligatorio. Hoy, desde esta entidad se observa como un paso natural que formaba parte de las adecuaciones que de forma voluntaria ya estaba aplicando el sector financiero.
En términos regulatorios, en este 2020 entrarán en fase de evaluación los cambios al acuerdo que norma la divulgación de hechos relevantes.
Se trata de los eventos que constituyen hechos de importancia y que deben ser comunicados por las entidades que participan del mercado de valores.
Se pudo conocer que se adicionarán nuevos sucesos que pueden entrar en esa categoría y reformar algunas de las normas existentes.
Por ejemplo, la recompra de una emisión deberá reportarse con antelación como un hecho de importancia, considerando que se pueden cambiar las condiciones de la emisión, si se tiene la mayoría, en detrimento de los que menos títulos poseen.
Antes de aprobarse cualquier cambio, las modificaciones al acuerdo deben ser presentadas a la junta directiva de la SMV.
