Las empresas panameñas deben adaptarse a los cambios que impone la revolución digital, tanto desde el punto de vista de su negocio, como de la gestión del recurso humano y la exigencia de nuevos servicios y productos por parte de los clientes.
En esto coincidieron todos los oradores que participaron en el panel “¿Cómo adaptar el modelo de negocio para continuar siendo competitivos?”, en la última jornada de CADE 2018, realizada ayer.
Una de las transformaciones más importantes, según el presidente de la Casa de las Baterías, Juan Octavio Díaz, es afianzar la cultura de servicio entre los trabajadores.
“Hemos concentrado nuestro modelo de negocio en una absoluta cultura al cliente. Esa cultura tiene que nacer de arriba hacia abajo, y debe comenzar de la gerencia hacia el colaborador interno, preocuparse genuinamente por el trabajador y eso permea en su productividad”, apuntó Díaz.
En su caso, el elemento diferenciador de la empresa no es la venta de baterías, sino el servicio que se brinda y que hace que las personas los escojan para adquirir un producto que bien puede estar en cualquier taller mecánico. “Se trata de resolverles un problema, y esta atención la damos con 90% de empleados panameños”, insistió Díaz.
El presidente ejecutivo de Copa Airlines, Pedro Heilbron, recordó la evolución que ha tenido la industria aérea en Panamá al pasar de un modelo local a uno de clase mundial para conectar a toda Latinoamérica.
“Muchos nos decían que estábamos locos, que no habían viajeros suficientes para conectar con tantos países, pero la realidad es que lo que faltaba era el servicio para conectarlos”, expresó Heilbron, el líder de una empresa que el año pasado generó ingresos por 2 mil 527 millones de dólares.
Hablando de adaptaciones en el modelo de negocio, la más reciente incorporación de Copa fue el concepto de negocio de aerolínea low cost con Wingo desde Colombia.
“Teniendo como base un país pequeño como Panamá, logramos competir en una industria muy sofisticada. Hemos logrado tener éxito y gran parte de eso se debe al buen servicio y al personal, principalmente panameño, muy competitivo”, resaltó Heibron ,al indicar que constantemente buscan personal capacitado para asumir los nuevos retos y atender al mercado. “Cada día necesitamos personal técnico, personas que puedan innovar y trabajar con nuevas tecnologías, además de pilotos, auxiliares de vuelo”.
Otra área del mercado que enfrenta desafíos es la industria de restaurantes tipo franquicias.
Liza Henríquez, CEO de Franquicias Panameñas, sostiene que el gran desafío es satisfacer al consumidor, que se ha transformado y busca nuevas experiencias y servicios, más allá de productos.
“En esta necesidad, el rol del personal de la empresas es crucial para ofrecer un servicio de calidad”.
Diego Quijano, presidente de Corporación La Prensa, explicó que para los medios tradicionales de comunicación uno de los principales impactos de la transformación digital ha sido el cambio de paradigma para ofrecer contenido a una audiencia que consume noticias en múltiples plataformas.
A su juicio, el desafío de los medios es buscar modelos de negocio que hagan sostenible al periodismo independiente, de investigación y, sobre todo, que juegue su rol fundamental de contrapeso en una sociedad democrática vigilante del poder.
Expresó que otro reto fundamental, no de una industria en particular, sino del país, es mejorar la calidad de la educación y que se forme al capital humano que demandan las empresas.
Las exigencias y carreras del futuro
Las empresas y los trabajadores deben prepararse para desempeñar nuevos roles de cara al futuro, expresó Mónica Flores, presidenta para Latinoamérica de ManpowerGroup. “Más del 90% de los empleadores espera que sus organizaciones se vean impactadas por la digitalización en el transcurso de dos años”, destacó.
Las máquinas no sustituirán a los trabajadores, pero sí simplificarán el trabajo y los humanos tendrán que hacer funciones más creativas e inherentes a su naturaleza.
