Las entidades que conforman el sistema bancario nacional obtuvieron una utilidad neta de $454.6 millones en los cinco primeros meses del año, cifra que representa una caída de $166.8 millones o 26.8% si se compara con los $621.4 millones de beneficios obtenidos en el mismo periodo del año pasado, según el último reporte de la Superintendencia de Bancos de Panamá.
El resultado está marcado por la caída en el ingreso neto por intereses y el aumento en las provisiones.
“Los ingresos de operaciones reflejan la reducción de los volúmenes de negocio, aún cuando los ingresos no recurrentes, específicamente, la transferencia de dividendos provenientes de subsidiarias extranjeras de grupos financieros, amortiguaron en algo la contracción”, señala el regulador en su reporte.
El principal factor que incidió en las menores utilidades fue el incremento de las reservas. En concreto, pasaron de $210.3 millones en el periodo enero-mayo de 2019 a $354.5 millones en los cinco primeros meses de este año. El aumento, de 68.6%, representa una previsión del sistema por el aumento de riesgo de la cartera de préstamos, dijo el regulador.
Como consecuencia de la crisis económica provocada por el nuevo coronavirus, muchos clientes bancarios han postergado el pago de sus mensualidades. Hasta el 2 de julio, 1 millón 41 mil préstamos, con un saldo de $27,211 millones, han sido modificados por los bancos.
Con la Ley 156 de 2020 se inició una moratoria por ley para préstamos comerciales y de consumo de clientes afectados por la crisis. Aunque haya una ley, los clientes deben acreditar ante su entidad bancaria la afectación y, por lo tanto, la moratoria no es automática.
Esta medida, unida al hecho de que la crisis está siendo más prolongada de lo previsto inicialmente, seguirá incidiendo en los resultados de los bancos en lo que resta del año.